Homilía para el 27º domingo ordinario 2014
Administradores y no dueños
Jesús siguió recio con los sumos sacerdotes y ancianos del pueblo. Con varias parábolas les echó en cara su desinterés por la vida de su pueblo, pues no estaban siendo responsables de que se dieran los frutos que Dios esperaba cosechar de su pueblo. Con la parábola de la viña, que escuchamos en el Evangelio, Jesús ayuda a caer en la cuenta de que el pueblo tenía que vivir en la hermandad y sus dirigentes religiosos, como cabeza, no le estaban ayudando.











