Homilía del 2º domingo de Adviento 2010
“Conviértanse, porque ya está cerca el Reino de los cielos” (Mt 3, 1). Así comienza Juan el Bautista su predicación, orientada a disponer a su pueblo para recibir al Mesías. Esas palabras se proclaman para nosotros en este segundo domingo de Adviento, puesto que nos preparamos para la celebración de la Navidad y nos disponemos a recibir sacramentalmente al Señor Jesús que viene hoy a nuestro encuentro para alimentarnos. Se nos invita a la conversión.

El chirrión de Enrique
La FIL con, sin o a pesar de
Reencuentro
La verdad que no muere
Terrorismo, propaganda y mensajeros