Homilía para el 33er domingo ordinario 2014
No esconder los talentos
Acabamos de escuchar en el texto del Evangelio la parábola de los talentos, con la que Jesús explica la dinámica del Reino de Dios. La reflexión sobre esta parábola nos ayuda a prepararnos para recibir la Eucaristía, que es uno de los talentos que Jesús nos ha encargado para multiplicarlo. Jesús es el hombre que sale de viaje y encarga tareas a sus discípulos, de acuerdo a las capacidades de cada quien. A la Iglesia le encargó ir por todo el mundo a llevar el Evangelio.

El chirrión de Enrique
La FIL con, sin o a pesar de
Reencuentro
La verdad que no muere
Terrorismo, propaganda y mensajeros






