Homilía para la Navidad 2015
El regalo de la misericordia
Dios nos mostró el signo más grande de su misericordia: nos regaló a su único Hijo. En este día celebramos su Nacimiento en nuestra carne mortal. Le damos gracias como doña Lupe, una partera que está agradecida con Dios por todos los niños que le ha regalado a lo largo de su vida. El Hijo de Dios se hizo carne en el vientre de la Virgen María, se hizo niño en Nazaret, se hizo pobre entre los judíos, se hizo luz y vida para el mundo. Se hará Pan y Vino para nosotros.

El chirrión de Enrique
La FIL con, sin o a pesar de
Reencuentro
La verdad que no muere
Terrorismo, propaganda y mensajeros







