Planta que cura

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  • La equinacea ayuda a enfrentar infecciones y efectos secundarios de tratamientos contra el cáncer.
  •  Se le reconoce primordialmente por estimular el sistema inmunológico produciendo más glóbulos blancos.

 

Por: Mónica Barragán y Ruth Barragán

La equináechinacea-640x480cea  cuyo nombre científico es “Echinacea”; es una planta herbácea de la familia de las asteráceas, se caracteriza por una gran y colorida flor espinosa en el centro, llega a medir entre uno y dos metros de altura, la cual posee una resistencia al medio ambiente; lo que le permite soportar diversos climas y condiciones adversas, creciendo fácilmente en suelos fértiles y secos.

La planta se puede sembrar por medio de semillas en primavera o por esquejes de raíz durante los últimos días del invierno. En condiciones adecuadas, las semillas germinan al cabo de 21 días o en un máximo de 30; las raíces y rizomas se recogen durante el otoño, y una vez seca está lista para ser preparada en tintura, polvo, o en partes pequeñas para infusiones o tés; sus flores se cortan cada vez que se necesiten para su consumo.

Actualmente en la botánica se conocen veintitrés subespecies de la equinacea, pero sólo diez son aptas para el consumo humano; siendo sólo tres los tipos que tienen propiedades benéficas para el organismo, las cuales son: La purpurea (púrpura/rosa oscuro), la pallida (rosa claro/ blanca) y angustifolia (rosa).

Esta planta es muy común en zonas de América del norte primordialmente y del sur del continente; donde se ha utilizado desde tiempos antiguos por las tribus indias de Norteamérica para diversos usos medicinales y chamánicos.

Considerada como planta medicinal desde la antigüedad la empleaban para combatir diversas infecciones; siendo rica en vitaminas B y C, riboflavina, beta carotenos, minerales como hierro, calcio, magnesio y sodio.

Se le reconoce primordialmente por estimular el sistema inmunológico produciendo más glóbulos blancos, ayuda a evitar resfriados, herpes, infecciones urinarias, fatiga crónica e influenza. A demás es empleada por diversas tribus Americanas para curar las heridas producidas por las flechas o mordeduras de serpientes.

También se utiliza como desinfectante, bactericida, y para coadyuvar en el tratamiento de enfermedades de transmisión sexual; curar anginas, llagas en la boca y problemas en los ojos. Su principal virtud es que posee propiedades antimicrobianas, funguicidas y bactericidas.

De la equinacea se emplea todo, tanto para consumo como preparaciones curativas, las raíces, hojas, flores y semillas son utilizadas para realizar cocimientos, infusiones, tinturas, preparados homeopáticos, cápsulas, tabletas entre otros.

¿Cómo tomarla?

El hecho de que la equinácea pueda consumirse como hierba casi al completo, ofrece la posibilidad de producir y comerciar la totalidad de los componentes de la planta. Así, se puede encontrar al natural, con hojas o raíces secas para la elaboración de infusiones. Se prepara también en diferentes tipos de extracto, ya que en ocasiones lo podemos encontrar en polvo, y otras veces en líquido. Sus presentaciones son variadas en aceites, tinturas; lo que puede favorecer a su acceso a cualquier variedad o presentación a la hora de ingerirla.

Sin embargo, hay quienes no pueden consumirla. La equinácea es por lo general segura, pero no para todos, siempre hay que consultar a su médico de cabecera si ha de hacerlo, sobre todo si es enfermo crónico o consume algún tipo de medicamento. También es aconsejable consultar a un herbolario especializado o especialista en medicina alternativa (homeópata, terapeuta floral).

Siempre se debe evitar su uso en personas con hipersensibilidad a la equinácea o a otras especies de la misma familia botánica,  nunca se debe exceder el tratamiento continuo por más de 8 semanas, o lo recomendado por el médico especialista.

También se debe evitar la asociación de equinécea con ciclosporina o con corticoides, porque en ambos casos esta puede inhibir parcialmente el efecto inmunosupresor. También se debe evitar la asociación con amiodarona, metotrexato, ketoconazol o esteroideos  anabolizantes, por la posibilidad de que la equinácea pueda potenciar el daño hepático producido por estos fármacos.

No se debe consumir si se padece alguna de las siguientes afecciones: Trastorno autoinmune como Lupus, Esclerosis, Artritis deformante, virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), síndrome de inmunodeficiencia adquirida Sida, tuberculosis.

Además, no debe tomar equinácea si toma inmunosupresores. Puede interactuar con estos medicamentos. Siempre hable con su médico antes de tomarla, si toma otros medicamentos con regularidad o está recibiendo tratamiento para una afección crónica, ya que puede interaccionar con estos, podría reducir su eficacia o causar efectos secundarios no deseados.

Si bebe alcohol, fuma o consume drogas ilegales, no la consuma, pues pueden afectar los efectos de esta, y si se está embarazada o amamantando, tampoco es aconsejable consumirla.

Datos curiosos de la equinacea

 Diversos estudios han demostrado que en condiciones normales si se ingiere un preparado de esta planta como medida preventiva, el riesgo de acatarrarse se reduce un 65% aproximadamente.

Desde hace mucho tiempo, al este de América del Norte las tribus comanches y Siux la utilizaban para aliviar el dolor de muelas, gargantas y combatir diversas infecciones y mordeduras de serpientes.

El Dr. Meyer fuel el primero en estudiar sus diversas virtudes y acciones medicinales a finales del siglo XIX.

La equinacea era tan popular antes de la aparición de los antibióticos, sin embargo a partir de 1945 con la comercialización de estos decayó su consumo.

Los nativos americanos usaban las especies de equinacea para curar diversos padecimientos, siendo la especie que más usaban era la angustifolia.

Se ha usado en Alemania como parte del tratamiento del cáncer, o para disminuir los efectos secundarios de la quimioterapia.

 Recetas con equinacea

Tintura de equinácea:

Ingredientes: 1 frasco de cristal (preferentemente opaco), 50 grms. de raíz de equinácea seca  (se encuentra en herbolarios, mercados y tiendas online). 250 ml de ron, vodka o coñac (que tenga unos 80º).

 Preparación: En un frasco limpio con tapa se hervirá durante 30 minutos en una cacerola con agua limpia, este se dejará secar y enfriar totalmente antes de usarlo. Ya limpio y preparado se debe colocar la equinacea en este y se va añadiendo la bebida elegida (ron, vodka, coñac) cuide que ésta tape totalmente la raíz o las ramas de la planta.

Al terminar de vaciar el contenido se cerrará el frasco herméticamente y se mantendrá en un lugar fresco, este se moverá de vez en cuando para asegurarse que la raíz está siempre cubierta por el alcohol. Para esta preparación se debe dejar durante unas cinco semanas al menos para que las propiedades de la planta se traspasen al alcohol. Una vez transcurrido ese tiempo, se coloca la tintura en un frasco de cristal opaco para su mejor conservación.

Para fortalecer el sistema inmunológico:

Hervir durante tres minutos media cucharada de equinacea pulverizada en una taza de agua.

Retirar del fuego, tapar y dejar refrescar. Tomar 1 taza en días alternos (Es decir, un día sí y otro no) por seis semanas.

Para facilitar la cicatrización y evitar procesos infecciosos: 

Verter dos cucharadas de raíces de equinácea en una taza de agua que esté hirviendo. Tapar y dejar refrescar. Empapar un paño de algodón con esta infusión y aplicar sobre la piel.

 Para el resfriado: 

Verter media cucharada de equinacea en una taza de agua que esté hirviendo.  Tapar y dejar refrescar. Agregar 1 cucharadita de propóleo.  Beber 1 taza diaria hasta superar el resfriado.

 Para la gripe: 

Agregar media cucharadita de tintura de equinácea en un vaso de jugo de naranja.  Tomar tres veces diarias hasta superar el resfriado.

Para elaborar la tintura en casa se realiza lo siguiente: mezclar 120 g de equinácea fresca finamente cortada o seca en polvo con 500 ml de coñac, ginebra o vodka en un frasco de vidrio.

El alcohol debe estar en una proporción del 50% con agua y debe cubrir todas las partes de la planta.  Poner la mezcla lejos de la luz durante dos semanas y agitar varias veces al día. Filtrar y almacenar en una botella de cristal oscuro herméticamente tapada. Puede durar esta preparación hasta 6 meses.

Para la fiebre del heno: Verter 1 cucharadita de tintura de equinácea en un vaso de agua.  Beber un vaso a diario por una semana.

 Para la infección estafilocócica: Hervir en una taza de agua 1  cucharada de equinácea durante 5 minutos. Dejar en reposo, colar y beber 1 taza al día durante 2 meses.  Este remedio tiene propiedades antibióticas y fortalece el sistema inmunitario para combatir la infección.

 

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