Homilía para el 3er domingo de Pascua 2016
Dos muestras de misericordia
Al igual que la tercera vez que Jesús se apareció a sus discípulos, como escuchamos en el Evangelio, estamos juntos como Iglesia. En este domingo, el Resucitado se hace presente en esta asamblea para encontrarse con nosotros, hablarnos, reanimarnos en nuestra vida, celebrar la Eucaristía, alimentarnos, confirmar nuestro amor por Él, y seguirlo en su entrega de la vida y en el cumplimento de la misión. Esta es, como la de aquella vez, una experiencia de misericordia.

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