Página Diocesana

Información acerca de la Diócesis de Ciudad Guzmán.

Homilía del Viernes Santo 2011

Sabiendo Jesús que todo había llegado a su término (Jn 19, 28). Jesús estaba en la cruz. Ahí lo habían clavado abusivamente. Su muerte fue tramada desde el comienzo de su misión. Seguido, nos dicen los evangelistas, intentaban matarlo: se reunían para ver la manera de acabar con Él, lo quisieron apedrear, desbarrancar. Ahora lo habían logrado y lo tenían en la cruz. Pero el mismo Jesús ya había dicho que nadie le quitaba la vida sino que Él la daba porque quería.

Homilía del Jueves Santo 2011

Los amó hasta el extremo (Jn 13, 1). Con estas palabras san Juan expresa el profundo significado de lo que celebramos este Jueves Santo como Iglesia: la entrega total y definitiva de Jesús por nosotros, antes de su regreso al Padre. Esta celebración vespertina de la Cena del Señor nos compromete a sus discípulos y discípulas a repensar y renovar nuestro compromiso de servir a los demás, pues también, por el Bautismo, estamos llamados a vivir amando como Jesús.

Homilía del Domingo de Ramos 2011

“Hosanna” (Mt 21, 9). Esta palabra significa: “salva”, “ayúdanos”, y originalmente se le decía a Dios para suplicarle su ayuda, sobre todo al comienzo del año, para pedirle perdón o implorarlo ante una necesidad, como la lluvia. Con esa exclamación el pueblo pobre manifestó su confianza en Jesús. Eso mismo hacemos hoy, teniendo en cuenta la situación de violencia que hay en nuestro país. Con nuestros ramos en la mano, le decimos al Señor: “¡Hosanna! ¡Ayúdanos!”.

Guías para el novenario a la Santa Cruz

Hermanos y hermanas devotos de la Santa Cruz:
Al acercarse la celebración de la función en honor a la Santa Cruz, en que familias y barrios se convocan para expresar y alimentar su fe, los seminaristas de teología de nuestro Seminario Diocesano decidimos colaborar para el enriquecimiento de la fe que ustedes viven y celebran año con año.
Con esa finalidad elaboramos estas guías de reflexión para el novenario […]

Homilía del 5º domingo de Cuaresma 2011

“Señor, ya huele mal” (Jn 11, 39). Estas palabras que le dijo Marta a Jesús cuando Él pidió que quitaran la losa que cerraba el sepulcro de Lázaro, las podemos aplicar, sin temor a equivocarnos, a la situación que se está viviendo en nuestro país. Un diario de la semana pasada decía en uno de sus titulares de la primera plana: “Casi se triplican ejecuciones en primer trimestre”. Esto es en el Estado de Jalisco. En los primeros tres meses de 2010 hubo 67; en 2011 ya van 181.

Homilía del 4º domingo de Cuaresma 2011

“Yo era ciego y ahora veo” (Jn 9, 25). Esta expresión del que nació ciego manifiesta que había cambiado su situación. Y no tanto porque ya podía ver, sino porque en el encuentro con Jesús había descubierto que Él lo iluminaba en su vida. Estaba dando testimonio del Señor, se había convertido en misionero. Esto nos dice lo que tiene que ser nuestra vida ordinaria: encontrarnos con Jesús, dejar que nos ilumine, creer en Él, convertirnos en discípulos suyos y dar testimonio.

Homilía del 3er domingo de Cuaresma 2011

“Señor, dame de esa agua para que no vuelva a tener sed” (Jn 4, 15). Estas palabras que salen del fondo del corazón de la samaritana, expresan lo que tendría que ser nuestra actitud ante Jesús. Como humanos tenemos sed de Dios y como bautizados tenemos la manera de calmarla: con Jesús. Pero, en la práctica, la gran mayoría de los cristianos busca saciar su sed en aguas que ofrecen el mercado y la sociedad de consumo. Hoy domingo se nos invita a recurrir a Jesús.

Homilía del 2º domingo de Cuaresma 2011

“¡Qué bueno sería quedarnos aquí!” (Mt 17, 4). Estas palabras dichas por Pedro al ver a Jesús transfigurado, reflejan la actitud de la mayoría de los bautizados. Pocos son los que quieren una vida cristiana comprometida; casi todo el mundo diseña su propia manera de ser cristiano: sin compromisos, lo más fácil, lo más cómodo, a la medida de los propios intereses. Y no es así. Dios nos pide escuchar a su Hijo; y Jesús nos habla de seguirlo por el camino de la cruz.

Homilía del 1er domingo de Cuaresma 2011

“Si tú eres el Hijo de Dios, manda” (Mt 4, 3). Estas palabras con que Jesús fue probado por primera vez, según la narración de san Mateo que acabamos de escuchar, resumen la tentación fundamental de la humanidad: ser como Dios (cf. Gn 3, 5). El demonio, personificado en una serpiente, les dijo a Adán y Eva que Dios les había prohibido comer de aquel árbol precisamente porque iban a ser como Él. Esta es la atracción que deslumbra: estar al mismo nivel que Dios.