Homilía para el 13er domingo ordinario 2019
Libres para seguir a Jesús
De acuerdo a lo que acabamos de escuchar en el texto del Evangelio, no es fácil seguir a Jesús. Generalmente decimos que somos sus discípulos, que somos responsables de la misión, que somos sus amigos y seguidores. Pero una cosa es decir y otra vivir lo que decimos. Cuando los papás presentan a sus hijos e hijas para el Bautismo, se comprometen a educarlos en la fe; cuando los adolescentes o jóvenes se confirman, se comprometen a seguir con entusiasmo y fidelidad a Jesús; cuando los novios se casan, se comprometen a caminar juntos en el seguimiento a Jesús; cuando a los pastores nos ordenan presbíteros, nos comprometemos a ser presencia sacramental del Buen Pastor en las comunidades. ¿Y qué sucede de todo eso en la práctica? Muy poco o nada.
