En estado de misión – Vida Diocesana

0

“Se proyectó una experiencia formativa que esté en medio del pueblo. Tenemos que preguntarnos si estamos en el corazón del pueblo”

El discípulo misionero debe estar en permanente conversión (Foto J. Lorenzo Guzmán J.) (2)

Encuentro entre presbíteros y seminaristas en el mes del Seminario.

 

En el ambiente de la Cuaresma, en el contexto del Año Jubilar por los 150 años de vida del Seminario Diocesano de Ciudad Guzmán y con motivo del Mes del Seminario, el 18 de marzo se realizó un encuentro celebrativo entre presbíteros y seminaristas.

 

La celebración dirigida por los jóvenes tuvo tres momentos: uno penitencial, uno de encuentro con la Palabra de Dios y otro de acción de gracias.

 

En el primer altar se pidió perdón a Dios por las fragilidades personales y pastorales, descubiertas en la XI Asamblea Diocesana Postsinodal, como el clericalismo, la autorreferencialidad, la falta de promoción de servicios y ministerios, la ausencia de una buena formación para la misión.

 

Con el compromiso de seguir promoviendo juntos una Iglesia ministerial y misionera desde la base, y una Iglesia con rostro laical, como signo de conversión pastoral, los participantes se impusieron la ceniza.

 

En el segundo altar se hizo una reflexión sobre el estilo de presbiterio y seminario que tiene que seguirse formando en esta Diócesis: “se proyectó una experiencia formativa que esté en medio del pueblo. Tenemos que preguntarnos si estamos en el corazón del pueblo, no sólo porque oren por nosotros y nos mantengan, sino porque en nuestra experiencia formativa estemos ahí”, dijo Heriberto Díaz Navarro.

 

Enseguida señaló que lo vivido en la Asamblea, las prioridades y los desafíos nos sirven de medida para ver si estamos en las realidades de empobrecimiento, violencia, cuidado de la Casa común, animación de la Iglesia ministerial y misionera, y si nos estamos formando para eso.

 

La celebración concluyó en el tercer altar, en el que se agradecieron a Dios los frutos que el Seminario ha dado a lo largo de su historia.

 

El P. Andrés Martínez, Rector del Seminario, invitó a seminaristas y presbíteros a seguir animando, ayudando y protegiendo esta experiencia de formación para la misión.

 

 

 

 

Publicación en Impreso

Edición: Número 184 – Junio 2019

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *