José Lorenzo Guzmán Jiménez

Homilía para el 13er domingo ordinario 2020

Discípulos dignos de Jesús
Jesús habló a sus doce apóstoles de tener una dignidad en relación a Él y, para alcanzarla, planteó algunas exigencias. Esto nos ayuda hoy domingo a revisar nuestras opciones y nuestro estilo de vida, para prepararnos a recibir a Jesús de manera sacramental en la Comunión.

Homilía para el 12º domingo ordinario 2020

El Padre nos cuida y sostiene
Lo que acabamos de escuchar en este texto del evangelio es parte de las instrucciones que Jesús dio a sus apóstoles al enviarlos a la misión. El domingo pasado escuchamos y reflexionamos la primera parte de estas indicaciones. Les dijo dos cosas, que son para nosotros hoy: una, que iban a tener dificultades al realizar misión; otra, que el Padre los iba a cuidar y sostener en esas dificultades. Esto mismo aparece en la primera lectura y en el salmo de hoy.

Homilía para el 11er domingo ordinario 2020

Consagrados para la misión
El banquete de la Palabra de Dios nos prepara para participar del banquete de la Comunión y la Comunión nos fortalece para ir a la misión. Jesús envió a sus discípulos a realizar la misma misión que Él estaba viviendo. Los llamó, les compartió su poder, los instruyó y los mandó. Esto, que también sucedió con nosotros en el Bautismo, lo renovamos al participar de esta Eucaristía dominical.

Homilía para el domingo de Pentecostés 2020 (31 de mayo)

Instrumentos del Espíritu para la misión
Los textos bíblicos que se acaban de proclamar nos ayudan a reconocer, valorar y agradecer el don del Espíritu Santo, que Jesús resucitado y el Padre comunicaron a los discípulos y discípulas para que salieran a la misión. También es una buena oportunidad que se nos presenta para renovar nuestro compromiso bautismal de ser discípulos misioneros. En esta Eucaristía dominical vivimos esta doble dimensión de gratitud y compromiso y la alimentamos con la Comunión.

Homilía para el domingo de la Ascensión 2020

Enviados a ser testigos de Jesús
Estamos ya finalizando el tiempo pascual, los cincuenta días posteriores a la Resurrección de Jesús. Este domingo, como cada ocho días, agradecemos a Dios la Resurrección de su Hijo en esta Asamblea eucarística, unos poquitos en el templo parroquial y muchos en sus casas tanto aquí en el pueblo como en otras partes a donde se ha ido para buscar la vida.