José Lorenzo Guzmán Jiménez

Homilía para el domingo de La Santísima Trinidad 2019

Somos imagen y semejanza de Dios
Estamos celebrando la Eucaristía en este domingo dedicado a Dios en su condición de Trinidad, de familia, de comunidad. Dios, que es Padre, Hijo y Espíritu Santo, es la fuente de comunión y el modelo de toda familia y de toda comunidad. Siempre actúan dialogando, en acuerdo, en comunión, haciendo cada quien lo que le toca, como aparece en la Palabra recién proclamada. Su relación plena se llama amor, porque es la entrega total de una persona hacia las otras dos. Ese amor, como dice san Pablo, lo ha infundido en nuestros corazones, por lo que debemos vivir siempre en el amor.

Homilía para el domingo de Pentecostés 2019

El don del Espíritu
La fiesta que celebramos hoy es la del cumplimiento de la promesa que Jesús hizo a sus discípulos durante la Última Cena. Él prometió enviar, junto con su Padre, al Espíritu Santo, como acabamos de escuchar en el texto del Evangelio. Este don sucedió en la fiesta judía de Pentecostés, que era la de las cosechas. Antes de su Ascensión, Jesús les pidió no alejarse de Jerusalén hasta que recibieran la fuerza de lo alto. Lo escuchamos el domingo pasado. Y les dijo para qué la iban a recibir: para ser sus testigos, comenzando por Jerusalén hasta llegar a los últimos rincones de la tierra.

Homilía para el domingo de la Ascensión del Señor 2019

Testigos de Jesús
Jesús estaba con sus discípulos y discípulas en Jerusalén, así como está con nosotros este domingo. Estando a la mesa, les pidió que no se alejaran de la ciudad, sino que permanecieran allí juntos hasta que viniera sobre ellos el Espíritu Santo. A partir de su Resurrección, todos los días les estuvo dando pruebas de que estaba vivo y les estuvo hablando del Reino de Dios; les estuvo recordando lo que decían las Escrituras sobre su pasión, muerte y resurrección. Con todo esto, durante cuarenta días los preparó para que, una vez que recibieran el bautismo con el Espíritu Santo, salieran a la misión como testigos suyos. Con la Eucaristía, nosotros renovamos este mismo compromiso.

Homilía para el 6º domingo de Pascua 2019

Dos encargos de Jesús
Las palabras que acabamos de escuchar, las dijo Jesús durante la Última Cena con sus discípulos. Son palabras de despedida, pero también son encargos que nos ha hecho, encargos de los que tenemos que dar cuenta. Este domingo podemos prepararnos a recibir la Comunión, revisando nuestra vida para ver si estamos realizando las encomiendas del Resucitado.

Homilía para el 5º domingo de Pascua 2019

Ser discípulos de Jesús
Hay un canto que traduce lo que acabamos de escuchar en el texto del Evangelio: “Un mandamiento nuevo”. Lo cantamos con mucha fuerza, sobre todo el Jueves Santo durante el rito del lavatorio de los pies. Pero una cosa es lo que dicen el Evangelio y el canto, y otra lo que vivimos la mayoría de los bautizados. La celebración Eucarística de este domingo nos reanima para vivir ese mandamiento en la vida ordinaria de nuestras familias y comunidad.

Homilía para el 4º domingo de Pascua 2019

Escuchar y seguir a Jesús
Jesús se presentó como el Buen Pastor que da la vida por sus ovejas. En este texto que acabamos de escuchar, dice dos características de sus ovejas: escuchan su voz y lo siguen. Esto es lo que nos toca hacer a nosotros día a día, personalmente y como comunidad. Con la Eucaristía de hoy domingo, al profesar la fe y, sobre todo, al recibirlo sacramentalmente en la Comunión renovamos nuestro compromiso de escucharlo y seguirlo.

Homilía para el 3er domingo de Pascua 2019

Reconocer y confesar a Jesús
San Juan nos ofrece hoy la tercera aparición de Jesús resucitado a sus discípulos. Las dos primeras las escuchamos y reflexionamos el domingo pasado: la primera fue el día de la Resurrección por la noche, cuando Tomás no estaba con la comunidad; la segunda fue a los ocho días, en la que Tomás lo reconoció y confesó como su Señor y su Dios. La tercera vez que el Resucitado se encontró con sus amigos, fue también una experiencia de reconocimiento y confesión. Esto sintetiza lo que tiene que ser nuestra dinámica personal y comunitaria como discípulos misioneros de Jesús.