Guía para la celebración dominical en familia (25 de julio de 2021)

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Les compartimos una guía para la celebración dominical de la Palabra en familia, para este domingo 25 de julio.

Ordinario17 B 21 (Color)

Poner en común nuestros panes

Celebración dominical de la Palabra en familia – 17º Domingo ordinario – 25 de julio de 2021

Parroquia de Santo Niño Milagroso, en Huescalapa, Jal.


  • Tener un altar con la Biblia abierta en Jn 6,1-15, el cirio encendido y flores. Una imagen de la multiplicación de los panes. Fotos de personas con hambre y de personas con abundancia de comida. Letreros: “811 millones de personas con hambre en el mundo”, “El hambre aumenta durante la pandemia”, “24 mil personas mueren diario de hambre en el mundo”, “Tomó los panes, dio gracias y los repartió”.

 

INICIO

CANTO:  Un niño se te acercó (Se puede encontrar y descargar en YouTube: https://www.youtube.com/watch?v=KzjAzna_9Ok).

MAMÁ:    Este domingo, reunidos como familia en el nombre del Señor, nos unimos a la Iglesia que da gracias a Dios por la Resurrección de su Hijo Jesús. Hoy el evangelio nos narra el acontecimiento de la multiplicación de los panes. Participemos alegres en esta celebración.

PAPÁ:     Iniciamos En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

¿Qué vemos en el altar? ¿En qué nos hace pensar?

Pidamos perdón a Dios por la situación de desigualdad económica en el mundo, causante del empobrecimiento y el hambre, y porque a nosotros nos cuesta trabajo compartir nuestro pan con los hambrientos.

  • Cada quien toma una imagen o letrero y pide perdón a Dios. Después de cada oración respondemos: Perdón, Señor, perdón.

TODOS/AS: Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna. Amén.

 

PALABRA DE DIOS

PAPÁ:     Vamos a escuchar el evangelio, que nos narra la multiplicación de los panes hecha por Jesús, a partir de cinco panes y dos pescados que compartió un muchacho.

  • Uno de los hijos toma la Biblia del altar y lee Jn 6,1-15 (Nota: si es necesario se lee otra vez).

Volvamos al texto del evangelio: ¿Adónde se fue Jesús? ¿Por qué lo seguía la multitud? ¿Qué vio desde la montaña? ¿Qué le preguntó a Felipe? ¿Cuál fue la respuesta de Felipe? ¿Qué captó Andrés? ¿Qué les mandó Jesús? ¿Cuántos hombres había? ¿Qué hizo con los panes y los pescados (tres cosas)? ¿Ajustaron? ¿Qué pidió a los discípulos después de que todos comieron? ¿Qué hicieron con lo que sobró? ¿Qué decía la gente de Jesús? ¿Por qué se fue Jesús a la montaña?

PAPÁ:     Había dos maneras de responder a la situación de hambre de la multitud: una, ir a comprar panes y darles a todos; otra, poner en común los panes que se tenían. Jesús eligió el camino del compartir. Este es el camino que debemos seguir para salir adelante de las necesidades: poner en común lo que cada quien tiene.

MAMÁ:    Jesús dio gracias a Dios por el don del pan, porque alguien lo compartió y así, puestos en las manos de Dios, los pocos panes y los pescados ajustaron para que todos comieran y quedaran llenos. Debemos agradecer siempre a Dios el regalo del pan y el hecho de compartir lo que se tiene. Él lo hace rendir para todos.

HIJO:       Cuando alguien acapara los alimentos, provoca que a otros les falte que comer y pasen hambre.

HIJA:       Si hay personas que no tienen el pan del día, es porque otras tienen de más.

TODOS/AS:  Poner en común nuestros cinco panes y nuestros dos pescados es el camino para saciar el hambre de los pobres.

 

ORACIÓN Y BENDICIÓN

PAPÁ:     Nos ponemos en las manos de Dios para pedirle que sepamos actuar como Jesús su Hijo. A cada petición, contestamos: Danos hoy nuestro pan de cada día.

Que seamos sensibles a las necesidades de los más pobres de nuestra comunidad.

MAMÁ:    Que no nos encerremos en nuestra familia, ignorando el hambre de otras personas y familias de nuestro barrio.

HIJO:       Que sepamos compartir nuestro pan entre pobres para que nadie pase hambre en el mundo.

HIJA:       Que sepamos agradecerte siempre el pan que Tú nos das.

TODOS/AS: Padre nuestro…

MAMÁ:    Haciendo sobre nosotros el signo de la cruz, decimos: El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna. Amén.

  • Canto final: Un niño se te acercó.

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