Guía para la celebración dominical en familia (17 de octubre)

Les compartimos guía para la celebración diocesana de apertura del proceso sinodal 2023. Es para la celebración dominical en familia.

Servidores y esclavos de todos

Celebración dominical de la Palabra en familia – 29º Domingo ordinario – 17 de octubre de 2021

Diócesis de Cd. Guzmán, Jal.


  • Tener un altar con la Biblia abierta en Mc 10, 35-45, el cirio encendido y flores. Una imagen de Jesús con sus discípulos. Letreros: “El que quiera ser importante que se haga servidor de los demás”, “El que quiera ser el primero que se haga esclavo de todos”, “El Hijo del hombre no vino a ser servido sino a servir y dar su vida”, “Por una Iglesia sinodal: comunión, participación, misión”. El logo del Sínodo 2023.

 

INICIO

CANTO:  Invitación al Sínodo (Se puede encontrar y descargar en YouTube: https://www.youtube.com/watch?v=JT_VB_HEk_Y).

PAPÁ:     Con esta celebración dominical de la Palabra nos unimos a la Iglesia que, convocada por el Papa Francisco, inicia el camino del Sínodo 2023. El Sínodo tiene como tema: “Por una Iglesia sinodal: comunión, participación, misión”. En el evangelio de hoy, Jesús nos pide hacernos servidores y esclavos de todos. Celebremos con alegría su Resurrección.

MAMÁ:    Iniciamos En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

¿Qué vemos en el altar? ¿En qué nos hace pensar?

PAPÁ:     La palabra “Sínodo” significa “caminar juntos”. Como Iglesia se trata de caminar juntos obispos, presbíteros, diáconos, religiosos/as, laicos/as, en la misión de anunciar y hacer presente el Reino de Dios en el mundo.

MAMÁ:    El objetivo del proceso sinodal de estos dos años es escuchar juntos al Espíritu Santo para descubrir qué nos pide para vivir la comunión y realizar corresponsablemente la misión.

Vamos a pedir perdón a Dios por lo que dejamos de hacer para vivir la comunión en la familia y el barrio, y la misión de anunciar el Evangelio. A cada oración, respondemos: Perdón, Señor, perdón.

PAPÁ:     Perdónanos, Señor, porque nos cuesta trabajo vivir como hermanos y trabajar unidos con el barrio en la evangelización.

MAMÁ:    Perdónanos, Señor, por las veces en que nos resistimos a colaborar en la construcción de la comunidad y en el anuncio del Evangelio.

HIJOS/AS: Perdónanos, Señor, porque ponemos pretextos para no asumir nuestra responsabilidad y dejamos la misión a otras personas del barrio.

TODOS/AS: Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna. Amén.

 

PALABRA DE DIOS

PAPÁ:     San Marcos nos presenta a Jesús como el servidor por excelencia, que nos pide ser, a ejemplo suyo, servidores y esclavos de todos.

  • Uno de los hijos toma la Biblia del altar y lee Mc 10, 35-45 (Nota: si es necesario se lee otra vez).

Volvamos al texto del evangelio: ¿Qué le pidieron Santiago y Juan a Jesús? ¿Sabían lo que pedían? ¿Qué les preguntó Jesús si podían hacer? ¿Qué le respondieron? ¿Qué les dijo que iban a beber y con qué bautismo serían bautizados? ¿Quiénes se sentarán a su derecha y a su izquierda? ¿Cuál fue la reacción de los otros diez? ¿Qué hacen los gobernantes? ¿Qué debe hacer quien quiera ser importante y el primero entre todos? ¿A qué vino el Hijo del hombre?

PAPÁ:     Vivimos en medio de muchas luchas por el poder y los puestos. Esto tiene divididas y en guerra a muchas familias, comunidades, grupos y pueblos.

MAMÁ:    Lo propio de los discípulos de Jesús no es dominar a otros, sino servir e irradiar la vida y la verdad, de las que participamos por el Bautismo.

HIJO/A:   Jesús nos enseña que nuestra vocación de discípulos, al igual que la suya, es la de servir para que otros tengan vida.

TODOS/AS: El Espíritu Santo nos pide escuchar a Jesús y hacernos servidores y esclavos de todos, a ejemplo de él.

 

ORACIÓN Y BENDICIÓN

PAPÁ:     Como respuesta al Evangelio, invoquemos al Espíritu Santo, para que asista a la Iglesia durante el proceso sinodal al que hoy nos unimos desde nuestra casa y como familia.

TODOS/AS: Estamos ante Ti, Espíritu Santo, mientras nos reunimos en tu nombre. Tú que eres nuestro guía, entra en nuestros corazones. Enséñanos el camino a seguir y cómo debemos recorrerlo.

Somos débiles y pecadores: no permitas que metamos el desorden y perdamos el rumbo. No permitas que la ignorancia nos lleve por el camino equivocado ni que la parcialidad influencie nuestras acciones. Haz que en Ti encontremos nuestra unidad, para que podamos caminar juntos hacia la vida eterna y no nos alejemos del camino de la verdad y de la justicia.

Padre nuestro

MAMÁ:    Pidamos a Dios su bendición, diciendo: El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna. Amén.

  • Canto final: Invitación al Sínodo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *