Guía para la celebración dominical de la Palabra en familia (20 de junio de 2021)

Les compartimos una guía para la celebración dominical de la Palabra en familia, para el domingo 20 de junio de 2021, Día del Padre.

Remar con fe y juntos en las dificultades

Celebración dominical de la Palabra en familia – 12º Domingo ordinario – 20 de junio de 2021

Parroquia de Santo Niño Milagroso, en Huescalapa, Jal.


  • Tener un altar con la Biblia abierta en Mc 4,35-41, el cirio encendido y flores. Una imagen de Jesús calmando la tempestad. Las fotos del papá y de los abuelitos.

 

INICIO

CANTO:  La tempestad calmada (Se puede encontrar y descargar en YouTube: https://www.youtube.com/watch?v=29Jbn-phNVM).

MAMÁ:    Este domingo, día del Padre, nos reunimos como Iglesia en nuestra casa y, de este modo, nos unimos a la Iglesia que celebra la Resurrección de Jesús. En el texto del evangelio, san Marcos nos ofrece el pasaje de la tempestad calmada por Jesús. Participemos con gusto en esta celebración.

PAPÁ:     Iniciamos En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

En la vida hay muchas dificultades y frecuentemente ponen a prueba nuestra fe en el Señor. Cada quien comparte algún problema o dificultad que le ha provocado invocar a Dios o, por el contrario, dudar de Él.

Por nuestras faltas de fe, pedimos a Dios su perdón:

TODOS:  Yo confieso

 

PALABRA DE DIOS

PAPÁ:     Jesús iba de un lado a otro anunciado el Reino de Dios. Después de presentar el Reino como unas semillas pequeñitas que crecen y dan vida, decidió ir hasta la otra parte del lago de Galilea. En la travesía tuvieron dificultades. Escuchemos con atención la narración del evangelio.

  • Uno de los hijos toma la Biblia del altar y lee Mc 4,35-41 (Nota: si es necesario se lee otra vez).

Volvamos al texto del evangelio: ¿Qué hora era cuando Jesús invitó a sus discípulos a ir a la otra orilla del lago? ¿En qué barca se fue Jesús? ¿Qué hacían el viento y las olas con la barca? ¿Qué hacía Jesús en ese momento? ¿Qué hicieron sus discípulos? ¿Qué hizo Jesús con el viento y el mar? ¿Qué sucedió ante la voz de Jesús? ¿Cuál fue el reclamo de Jesús a sus discípulos? ¿Qué se preguntaban ellos?

PAPÁ:     «Al atardecer» […]. Así comienza el Evangelio que hemos escuchado. [Con la pandemia de Covid-19] parece que todo se ha oscurecido. Densas tinieblas han cubierto nuestras plazas, calles y ciudades; se fueron adueñando de nuestras vidas llenando todo de un silencio que ensordece y un vacío desolador que paraliza todo a su paso: se palpita en el aire, se siente en los gestos, lo dicen las miradas.

MAMÁ:    Nos encontramos asustados y perdidos. Al igual que a los discípulos del Evangelio, nos sorprendió una tormenta inesperada y furiosa. Nos dimos cuenta de que estábamos en la misma barca, todos frágiles y desorientados; pero, al mismo tiempo, importantes y necesarios, todos llamados a remar juntos, todos necesitados de confortarnos mutuamente.

TODOS/AS: Nos dimos cuenta de que estábamos en la misma barca, todos frágiles y desorientados; pero, al mismo tiempo, importantes y necesarios, todos llamados a remar juntos.

HIJO:       En esta barca, estamos todos. Como esos discípulos, que hablan con una única voz y con angustia dicen: «perecemos» […], también nosotros descubrimos que no podemos seguir cada uno por nuestra cuenta, sino sólo juntos.

TODOS/AS: No podemos seguir cada uno por nuestra cuenta, sino sólo juntos.

HIJA:       Después de que lo despertaran y que calmara el viento y las aguas, [Jesús] se dirigió a los discípulos con un tono de reproche: «¿Por qué tienen miedo? ¿Aún no tienen fe?”». El comienzo de la fe es saber que necesitamos la salvación. No somos autosuficientes; solos nos hundimos. Invitemos a Jesús a la barca de nuestra vida.

TODOS/AS: No somos autosuficientes; solos nos hundimos. Invitemos a Jesús a la barca de nuestra vida.

 

ORACIÓN Y BENDICIÓN

TODOS/AS: Señor, […] tu Palabra nos interpela […]. En nuestro mundo, que Tú amas más que nosotros, hemos avanzado rápidamente, sintiéndonos fuertes y capaces de todo. Codiciosos de ganancias, nos hemos dejado absorber por lo material y trastornar por la prisa. No nos hemos detenido ante tus llamadas, no nos hemos despertado ante guerras e injusticias del mundo, no hemos escuchado el grito de los pobres y de nuestro planeta gravemente enfermo.

Padre nuestro…

  • Cada quien bendice al papá, diciéndole: Que el Señor te bendiga para que, unido a Jesús, nos ayudes a crecer en la fe, a luchar contra el mal y a remar juntos ante las adversidades. En el nombre del Padre… También el papá bendice a todos.
  • Canto final: La tempestad calmada.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *