Un anciano con corazón de niño

Los 106 años de vida del P. Manuel Jesús Munguía Vázquez, y sus ochenta años como sacerdote, son, sin duda, un caso prodigioso y digno de reconocimiento.

Los 106 años de vida del P. Manuel Jesús Munguía Vázquez, y sus ochenta años como sacerdote, son, sin duda, un caso prodigioso y digno de reconocimiento.

El P. Munguía nació en el pueblo de Tapalpa el 17 de mayo de 1904. Y a sus diez años de edad, el asesinato de su padre Honorato, en el interior del templo parroquial, fue un hecho que marcó su vida. Ante el clima de inseguridad impuesto por el agresivo guerrillero Pedro Zamora, su madre, María del Refugio, decidió emigrar junto con sus hijos a Zapotlán el Grande. Cuatro años después ingresó al Seminario. Luego de un accidentdo proceso de formación debido a la persecución religiosa en tiempos de la llamada Guerra Cristera, el 14 de junio de 1930, a los 26 años de edad, fue ordenado sacerdote por el arzobispo de Guadalajara, Don Francisco Orozco y Jiménez, a quien recuerda con especial cariño y admiración.

Recién ordenado el destino lo llevó a la parroquia de Nochistlán (Zacatecas) y después a la de Toluquilla (Jalisco). Y luego de una breve estancia en estas comunidades, regresó a Zapotlán como maestro del Seminario y vicario de la parroquia del Señor San José, hoy día Iglesia catedral, con la encomienda de reconstruir el templo del Sagrado Corazón de Jesús, que actualmente es el templo parroquial de El Sagrario y una joya arquitectónica de Ciudad Guzmán.

En su corazón lleva tatuado los grandes amores de su vida. Primero, a la Virgen de la Defensa, a quien desde su infancia adoptó como estrella de su vida. Luego, al Señor San José y a los santos mártires cristeros mexicanos. Y también a Zapotlán el Grande, donde su caminar por las calles, ahora cada vez más lento, se ha convertido en un eco de la presencia de Dios. En esta región de Jalisco, por su bondad natural, su ternura de corazón, su fidelidad a su vocación y por su larga vida, muchos lo consideran un santo.

El P. Munguía es un hombre que ha sabido conjugar su inocencia con su sabiduría. Un sacerdote que por su sencillez y austeridad de vida se ha ganado el aprecio y respeto de la gente y el reconocimiento de las autoridades civiles. En el año 2002 el H. Ayuntamiento, encabezado por el C. Luis Carlos Leguer Retolaza, le entregó la presea Tzaputlatena, que se otorga a personas que se han distinguido por su labor humanitaria. También recibió el grado de “Hijo ilustre de Zapotlán”; y se develó un busto de bronce con su efigie, en el patio interior del templo de El Sagrario y la calle General Anaya, en el centro histórico de la ciudad.

En el centenario de su natalicio, la diócesis de Ciudad Guzmán y las autoridades civiles de Zapotlán, lo honraron con una fiesta que inició con una concelebración eucarística presidida por el señor obispo Rafael León, continuó con una comida en el Seminario Mayor y concluyó con una verbena popular en las inmediaciones de la catedral. En el año 2005, con motivo de la celebración de sus 75 años de vida sacerdotal, nuestro señor obispo Rafael envió una carta al Nuncio Apostólico Giuseppe Bertello, para pedirle una bendición Papal para este pastor distinguido por “su gran experiencia de Dios, humilde, pobre, abnegado y santo, que se ha ganado la admiración por ser un anciano con espíritu joven y con la inocencia de un niño”. Y el 23 de octubre del año pasado, de manos del actual Nuncio Apostólico de México, Pierre Christofer, recibió el título honorífico de Monseñor.

Por gracia de Dios, el P. Munguía sigue vivo a sus 106 años de edad. Pero lo más importante es que este hombre de Dios, con corazón de niño y contador de historias, seguirá vivo en la memoria de todos los que lo conocemos.

Publicación en Impreso

Número de Edición: 102
Sección de Impreso: Página Viva
Autor: Antonio Villalvazo

4 pensamientos sobre “Un anciano con corazón de niño

  1. Para mi querido tio , al que jamas crei volver a ver.
    Que mi Dios lo Bendiga siempre y la Sma Virgen de la Defensa , lo cubra con su amor y su manto Santisimo.
    Solo una vez lo vi en el Hospital de la Sma. Trindad, en donde estaba mi tia Matilde Munguia de Superiora General.
    Hoy vivo en Chicago IL. y le pido en Nombre de Dios, me bendiga y bendiga a mi familia.
    Desde ayer dia primero de Mayo , dia de la Divina Providencia de Dios,y dia en que fue beatificado nuestro Santo Padre Juan Pablo II, me di cuenta que en la pagina de el internet estaba el y la hermosa historia de su vida.
    De inmediato fui a encender una veladora por su persona y asi lo hare por el resto de mis dias , orando por el siempre.
    Por el amor de Dios, saludenlo de mi parte diganle que en mi corazon hay un carino por el porque es la familia de mi madre la senora Andrea Munguia hermana de la Rvda, Madre Matilde Munguia y Celia Munguia, diganle: que le envie una carta junto con una estampita de la Sma. y Beatisima Trinidad como el lo queria con la Rvda. Madre Laura Elena Madre maestra de las novicias de la Comunidad Siervas de la Sma. Trinidad y de los pobres .
    Su sobrina que reza y rezara de ahora en adelante por el: Guadalupe Ospina que es mi nombre de casada aqui en los Estados Unidos .
    QUE MI DIOS LOS BENDIGA Y PROTEJA A TODOS
    «VIVA CRISTO REY Y SANTA MARIA DE GUADALUPE AMEN»

  2. MUCHAS FELICIDADES PADRE MANUEL MUNGUIA POR SU CUMPLEANOS. MI MUY QUERIDO Y RECORDADO TIO, QUE MI DIOS LO BENDIGA Y LO PROTEJA SIEMPRE YO EL DIA DE HOY HE ENCENDIDO UNA VELADORA EN SU NOMBRE.
    FELICIDADES PADRE CON CARINO Y RESPETO:
    SU SOBRINA QUE LE ENVIA UN SALUDO DESDE CHICAGO.

  3. BENDITO SEAS PADRE MANUEL Y MUY QUERIDO TIO.
    SE PARECE MUCHO A MI ABUELITO JOSE GUADALUPE MUNGUIA , SALUDOS PARA EL PADRE MANUEL DE SU SOBRINA CON RESPETO Y CARINO DESDE CHICAGO IL.

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