Hacer huaraches requiere ciencia y paciencia

Pasar de los pies desnudos al uso de los huaraches fue un gran salto en el progreso humano. Antiguamente andaban descalzos. Sólo en algunas ocasiones usaban un calzado muy rudimentario, que hacían con piel de los animales que cazaban y con fibras vegetales. Nacieron así los huaraches y en consecuencia, el oficio de huarachero.

En el Sur de Jalisco hacer huaraches forma parte de la cultura. Un espacio de la casa es el lugar de trabajo que ocupan los talleres familiares, los cuales se resisten a desaparecer ante la avalancha que inunda de huarache sintético la región. Otra razón por la cual este oficio no ha desaparecido es porque aunque sea con poco, ayuda al gasto familiar.

Hacer huaraches requiere de ciencia y paciencia, para lo cual, generalmente se sigue un procedimiento: trabajo con las plantas o plantillas, las cuales hay que rayar, prensar, macetear, volver a prensarlas, ponerlas sobre un molde, cortarlas y hacerles agujeros en sus bordes. Arreglo del cuero para zapatillas y taloneras, hay que igualarle el grosor con una máquina especial y enseguida, quitarle las arrugas con una cuña. Finalmente, se recortan sobre un molde y se pican con un cincel. El montaje de zapatillas y taloneras, se hace sobre una horma para encorrellar el huarache, con las correas que previamente se cortaron de una vaqueta. Al terminar el encorrellado, el huarache se golpea con un martillo, se limpia con limón y se pone a secar en un lugar ventilado. El siguiente paso es colocar la planta de hule. El hule se raya con un cuchillo en su parte interna. Se coloca sobre la plantilla, se clava y se recorta a la medida de la plantilla. El segundo montaje del huarache es sobre una horma: se rocían con agua y cuando ya están secos, se frotan con una cuña de madera para sacarles brillo. El último paso es la colocación de correllones y hebillas.

Algunos modelos de huarache son de oscárea blanca, de palmita, santa Anita combinado, de araña, de alacrán, de cuatro, siete y 16 vueltas. Hay huaracheros que sólo hacen huaraches para hombre.

El oficio de hacer huaraches, se ha transmitido de generación en generación. A pesar de las adversidades es ejemplo de perseverancia y creatividad. Cada vez que se compra huarache tradicional, se reconoce este oficio y se contribuye a que estos artesanos tengan un trabajo digno.

Publicación en Impreso

Edición: 118
Sección: Raíces del Sur
Autor: María de Jesús Ramírez Parra

3 pensamientos sobre “Hacer huaraches requiere ciencia y paciencia

  1. este arte son de los mas valiosos ya que quedan pocas personas con este gran y bonito oficio.

  2. Muchas felicidades, me gustaría saber quienes son los principales proveedores de los insumos y materias primas, herramientas, maquinaria y equipo para solicitar algunas cotizaciones.

    Atte

  3. me gustaria tenr los datos para localizar a este artesano, los huaraches son algo que no se debe perder

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