Los riesgos de la reactivación económica

Por Jorge Rocha

Llegó la reapertura gradual y progresiva de las actividades económicas, tanto en México como en Jalisco. A nivel federal comienza el seguimiento de la epidemia a través del semáforo por entidad (rojo, naranja, amarillo y verde) que se combina con triángulos y cuadrados que señalan si hay incremento, estabilidad, descenso o franco descenso en los casos de COVID-19.

Estos semáforos se estarán ajustando semanalmente de acuerdo al desarrollo de los contagios en cada estado. En la primera semana estuvieron 16 entidades con semáforo naranja y en esta son 18, entre ellas Jalisco y en nuestro caso particular, nuestro triángulo es rojo en señal de que estamos en un momento importante de incremento en los casos.
Como dijimos antes, las predicciones de curva fueron rebasadas y las únicas certezas es que habrá varias curvas en el país; y que tendremos una pandemia larga, con posibles rebrotes al final del año.

En las últimas semanas el gobierno de Jalisco publicó varios acuerdos derivados de la mesa de reactivación económica, donde destacan varios puntos, entre ellos que plazas comerciales, corredores de comercio, playas, hoteles, celebraciones religiosas, gimnasios, parques y cines podrán reabrir y volverán a realizarse actividades de forma presencial, cuidando los aforos.

Los eventos masivos (deportivos y culturales) y las escuelas se mantienen cerradas. Y pasamos a una etapa de responsabilidad individual, donde cada quien se cuida y trata de continuar con las exhortaciones a quedarse en casa en la medida de lo posible, mantener la distancia, usar cubrebocas, realizar estornudo de etiqueta y lavarse las manos frecuentemente.

El gobierno del estado, a través de los municipios, serán los responsables de verificar que las medidas sanitarias se cumplan. México y Jalisco, a diferencia de las experiencias europeas y asiáticas, comenzarán la reactivación económica en el peor momento de la pandemia. En los casos anteriormente citados, se empezó a abrir en un proceso de franco descenso en la curva de contagios. En nuestro caso, lo que se expresa desde los distintos niveles de gobierno, es que el esfuerzo social de confinamiento previo, sirvió para que nuestra pandemia no tuviera efectos muy graves de saturación en los hospitales y que se tuviera tiempo para hacer la reconversión hospitalaria. Ahora, dicen, hay una mejor preparación para encarar la crisis sanitaria. El efecto negativo de este proceso, es que la economía de muchas personas fue afectada de forma muy importante.

Algunas de las reflexiones que podemos plantear frente a este escenario son las siguientes:

En primero lugar, en el proceso de reapertura ganó la presión de los empresarios frente a los gobiernos, pese a que nos encontramos en el momento más riesgoso de la pandemia. Finalmente, nuestra economía, que desde hace años presenta graves problemas como una pobreza sistemática, una gran desigualdad social y mecanismos poco efectivos para redistribuir mejor la riqueza, no fue capaz de soportar más tiempo de confinamiento y reabrirá sus puertas con el “rosario en la mano”.

Ahora sí estamos en la fase del “sálvese quien pueda” como lo han mencionado varios analistas locales, las medidas serán acatadas por quienes puedan y quieran hacerlo y seguramente la curva de contagios en Jalisco seguirá incrementándose. Es posible que el malestar social aumente entre quienes piden que la mayoría respete las medidas sanitarias y los que piensan que ya todo volvió a la normalidad y que incluso comiencen a reactivar la vida social sin ningún tipo de cuidado.

Como nunca hemos tenido acceso a información y como nunca estamos sin claridad sobre el futuro. Una tarea urgente es que la información, tanto del gobierno federal como el gobierno de Jalisco, sea clara, sencilla, certera, transparente, accesible y que ayude a la toma de decisiones, tanto de las entidades públicas, como de las personas y las empresas.

Se ha dicho que tenemos que aprender a vivir con el COVID-19 y que seguramente tendremos más escenarios de pandemias futuras. Esta situación de riesgo y vulnerabilidad permanente implica tomar medidas personales, sociales y gubernamentales que al día de hoy no están claras, algunas de ellas se han señalado, pero la prudencia y la sabiduría nos llamaría a irlas construyendo de forma clara para todas y todos.

Cada semana nos dirán en que momento estamos, pero lo que está claro es que la prudencia, el cuidado del otro y la exigencia a los gobiernos, son acciones y actitudes que deberemos tener presentes todos los días.

Dr. Jorge Rocha Quintero

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Dr. Jorge Rocha Quintero. Académico del ITESO. Colaborador de El Puente. Escribe en revistas y medios de Jalisco y de la Compañía de Jesús. Le va a Atlas aunque ganen.

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