Las Naciones Unidas, entre viejos y nuevos debates

Hace 66 años se creó formalmente la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para promover y garantizar el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales. Este ha sido un objetivo que, lejos de cumplirse, está cada vez más en riesgo. La paz y la seguridad internacionales que procura están amenazadas por las guerras, la violencia, el hambre, el desempleo, el abandono, la desertificación, el abuso infantil, la corrupción, y muchos otros temas sociales, económicos y políticos que se convierten en un reto cotidiano para la organización.

En 1945, cuando se creó la ONU, enfrentaba dos grandes retos: sostener el diálogo y cooperación entre las tres grandes potencias de entonces, Estados Unidos, Rusia y Reino Unido; y definir la manera en que se ordenaría el mundo al finalizar la Segunda Guerra Mundial. La organización quedó conformada por 51 países fundadores, entre ellos México, pero a la fecha cuenta ya con 192 países miembros.

Uno de los primeros asuntos críticos que tuvo que resolver fue la cuestión palestina. La tierra que por siglos ocuparon árabes, judíos y musulmanes, quedó desde 1922 bajo mandato francés e inglés, y para 1947 estaba en proceso la conformación de Estados-Nación independientes. La ONU determinó en 1948 la división del territorio palestino en un Estado judío, Israel, y Palestina como uno árabe, e incluía un periodo de 10 años de transición así como que la ciudad e Jerusalén sería internacionalizada. La resolución de la ONU nunca se cumplió y ese mismo año estalló la primera guerra árabe-israelí.

Hoy la ONU tiene entre sus temas más críticos la transición política en Libia, las revueltas en Siria, la tensión entre Irán y Estados Unidos, la profunda hambruna del pueblo somalí y, la demanda del Estado Palestino de ser aceptado como miembro con pleno.

La ONU del 2011 no es la de 1945. Es intensamente cuestionada y su cambio se exige con fuerza. Más de 100 países apoyan el ingreso de Palestina, pero la oposición de uno solo, Estados Unidos, miembro del Consejo de Seguridad, basta para que no se apruebe. Por eso, hoy más que nunca, se discute la urgente necesidad de reformar e incluso, refundar a la ONU; pero sobre todo, democratizarla para que pueda atender los grandes y urgentes temas que enfrenta el mundo actual.

Publicación en Impreso

Número de Edición: 113
Autores: Ana María Vázquez
Sección de Impreso: Miradas

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