Guía para la celebración dominical en familia (25 de abril de 2021)

Les compartimos una guía para la celebración dominical de la Palabra en familia, para este domingo 25 de abril.

Dar la vida

Celebración dominical de la Palabra en familia – 4º Domingo de Pascua – 25 de abril de 2021

Parroquia de Santo Niño Milagroso, en Huescalapa, Jal.


  • Tener un altar con la Biblia abierta en Jn 10,11-18, el cirio encendido y una imagen de Jesús Buen Pastor. Imágenes de rebaño con su pastor y, a un lado, una comunidad organizándose y haciendo un servicio; una imagen de un lobo persiguiendo ovejas y, al lado, de personas haciendo el daño, oprimiendo, maltratando.

 

INICIO

CANTO:  El Señor es mi pastor, la vida ha dado por mí (Se puede encontrar y descargar en YouTube: https://www.youtube.com/watch?v=xgcSAHfuDBQ).

PAPÁ:     Este domingo celebramos la Resurrección de Jesús, unidos a la Iglesia desde nuestra casa. En el evangelio de san Juan, Jesús se presenta como el buen pastor que da la vida por sus ovejas. Celebremos con gusto.

MAMÁ:    Iniciamos En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Invoquemos a Jesús, el Buen Pastor, para que nos conceda el perdón, así nos disponemos interiormente para recibirlo en el evangelio.

PAPÁ:     Tú que eres nuestro Buen Pastor resucitado: Señor, ten piedad.

MAMÁ:    Tú que nos das la Vida en abundancia: Cristo, ten piedad.

HIJOS:    Tú que nos congregas en un solo rebaño: Señor, ten piedad.

TODOS:  Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna. Amén.

 

PALABRA DE DIOS

PAPÁ:     Antes de escuchar y reflexionar el texto del evangelio, platiquemos:

¿Qué vemos en el altar? ¿Qué nos hacen pensar las imágenes?

El evangelio de este domingo presenta a Jesús como buen pastor que da su vida voluntariamente por sus ovejas. Nos preparamos para escucharlo, cantando: Aleluya, aleluya, aleluya, aleluya, el Señor resucitó.

  • Uno de los hijos toma la Biblia del altar y lee Jn 10,11-18 (Nota: si es necesario se lee otra vez).

Volvamos al texto del evangelio: ¿De qué habla? ¿Cómo se presenta Jesús? ¿Qué hace el buen pastor? ¿Qué hace el asalariado? ¿Por qué al asalariado no le importan las ovejas? ¿Qué les mostró? ¿Qué relación hay entre Jesús y sus ovejas? ¿Qué relación hay entre Jesús y su Padre? ¿Qué piensa hacer con las ovejas que no son de su corral? ¿Cuántos rebaños quiere Jesús? ¿Por qué lo ama su Padre? ¿Quién le quita la vida a Jesús? ¿Cuántas veces aparece que Jesús da su vida?

MAMÁ:    Jesús, el Hijo de Dios, es el pastor verdadero y bueno enviado por el Padre, y está dispuesto a dar la vida por su rebaño; de hecho, la dio en la cruz. Esto queremos hacer nosotros, papás, por ustedes los hijos.

PAPÁ:     Jesús cumple las promesas de Dios de pastorear personalmente a su pueblo. Ese compromiso lo renovamos nosotros como papás.

HIJO:       Jesús conoce a sus ovejas y es conocido por ellas, conoce a su Padre y es conocido por Él, en una relación de comunión y de amor, lo que no hacen los malos pastores. De la misma manera, nosotros tenemos que conocer a Jesús, que nos conoce, y conocer a nuestra comunidad.

HIJA:       Jesús, como único y definitivo pastor, viene a reunir en un solo rebaño a todos los hijos de Dios dispersos. Por eso, debemos vivir unidos como familia y vernos y tratarnos como hermanos en la comunidad.

TODOS/AS: Jesús no quiere que seamos mercenarios que hacemos daño a los demás, ni quiere que haya lobos que agredan al pueblo, que lo maltraten, lo golpeen, le quiten su salario, lo violenten.

Creemos en el Dios de la Vida, que nos pastorea por medio de su Hijo Jesús. Creemos en Jesucristo, que dio su vida por nosotros para que la tengamos en abundancia y trabajemos por una vida digna para todos y todas. Creemos en su Espíritu de amor, comunión, hermandad, que nos une con Jesús y con su Padre, como un solo rebaño.

 

ORACIÓN Y BENDICIÓN

TODOS/AS: Te damos, gracias, Señor, Padre nuestro, porque, como Pastor de tu pueblo, nos conoces, nos escuchas, nos has regalado a tu Hijo para que nos pastoree. Él nos conoce y se nos dio a conocer, nos ama como ningún otro pastor, nos trata con el amor con que Tú lo amas y nos amas. Él dio la vida por nosotros, su rebaño, y lo hizo voluntariamente, porque ese fue tu mandamiento. Él nos quiere unidos como un solo rebaño, un solo pueblo. Por eso te alabamos y bendecimos: Padre nuestro

MAMÁ:    Pidamos a Dios que nos bendiga, para que vivamos unidos entre nosotros y con su Hijo; para que, unidos a Jesús, nuestro Pastor, busquemos la vida digna para todos; y para que sepamos dar la vida voluntariamente por los demás.

TODOS/AS: El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna. Amén.

  • Canto final: El Señor es mi pastor, la vida ha dado por mí.

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