La magia del humanismo, la honestidad y la congruencia

Rosa Eugenia García Gómez

La realidad es complicada y es difícil decidirse de entre los temas de la agenda de la semana.

Viene la tentación de hablar de las elecciones en Estados Unidos, pero lo cerrado de la contienda hasta estos momentos de escribir un texto no permite de manera responsable hablar de ganador y vencedor. Lo que sí se alcanza a pulsar es la polarización de la sociedad estadounidense. Las opiniones alrededor de un presidente que a la fecha se ha mostrado racista, con un discurso irascible y cambiante, lejos de los ideales de respeto a los derechos de todas las personas, ansioso de imponer su punto de vista con, sin o a pesar de los demás. Lo cual es lamentable.

Se siente el acecho a la democracia y a sus ideales de equidad en el acceso a la justicia, libertad de expresión y la oportunidad para todos de organizarse y participar en la vida cultural, económica y política de un país. Preocupante a nivel mundial, pues estamos hablando de la nación más poderosa del mundo, y para mala suerte de México, vecina directa y principal socia comercial.

Ya en territorios más cercanos, en Jalisco se activó el botón de emergencia con unas características que hablan más de un trasfondo político y cultural que de una estrategia sanitaria. El mensaje nacional es el del posicionamiento distante, otra vez, entre nuestro estado y el gobierno de la República. Hay jaliscienses que lamentamos que entre las aspiraciones de revanchismo político se afecten los intereses soberanos, y no necesariamente son personas de simpatías lópezobradoristas.

El contenido de la misiva del gobierno estatal para los jaliscienses es claro: no hemos sabido actuar de manera responsable y solidaria con el otro. No se ha observado la sana distancia social. Al contrario, se relajó, y muchas personas desdeñan el uso correcto del cubrebocas. Sin embargo, la estrategia implementada ha sido evidenciada como defectuosa a través de las fotografías en redes sociales de usuarios del transporte público hacinados. El peligro de contagio ciertamente no se despeja con horarios.

No hay una respuesta fácil ni palabras mágicas para encontrar el equilibrio entre la economía y la salud en el contexto actual. Muchos mandatarios, si no es que todos, las quisieran saber. Es la confianza y disposición de personas cuyas acciones guiadas de manera certera e informada lo que podría sacar al estado, el país y el mundo del atolladero pandémico. Pero la confianza de las personas es un recurso que se gana con honestidad, humanismo y congruencia.

Rosa Eugenia García Gómez

Coordinadora de la Licenciatura de Periodismo en el Centro Universitario del Sur de la Universidad de Guadalajara.

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