El enemigo “pequeño”

Por Rosa Eugenia García Gómez

La incertidumbre en tiempos de pandemia por Covid-19 ha generado cuestionamiento social en muchos sentidos. Hay, y con razón, miedo generalizado y junto con el flujo de estadísticas del día a día los ríos de datos llevan en su caudal barcas de intereses de otra índole ajena a la salud. Los “pescadores” del río revuelto quieren sacar ganancia de tipo político o económico o una mezcla de ambos.

El gremio periodístico debe estar muy atento a estos tendencia y ejercer su sentido común para, por encima de los intereses particulares, poner los de la sociedad, de las personas que están en sus casas padeciendo insomnio, ansiedad y hartazgo, y el de quienes tienen que salir a la calle con el temor de adquirir y llevar consigo a casa el virus que hoy nos tiene en jaque a ricos, pobres, y clasemedieros; profesionistas, campesinos, desempleados o comerciantes. El conocimiento y aplicación del ejercicio ético y humanista de los profesionales de la información habrán de echar luz sobre lo que se debe hacer y lo que con convicción se debe evitar.

Hoy los periodistas están en el ojo público. La transmisión en vivo de los cotidianos informes y ruedas de prensa en medio de la avidez de certidumbre por la pandemia pusieron de manera descarnada a los colegas de la actividad reporteril en la palestra mediática y en el análisis a veces con saña y escarnio de las redes sociales.

Toca asumir la crítica, pero también con introspección reflexionar sobre el quehacer cotidiano del periodista y lo que se ha dejado de hacer. Existe todo un campo, el de la sociología de la producción de noticias, que ha encontrado cómo las organizaciones de medios influyen en las prácticas periodísticas. Vaya, en no pocas ocasiones el reportero novato, -y a veces el no tanto-, hace lo que su editor o jefe de información le dijo que aplicara y lo hace en el marco de los intereses económicos de la empresa de medios. Recuerdo a aquella jefa que decía, “las preguntas que hagas deben ser duro y a la cabeza”, o el de un colega reportero que rememoraba cómo su jefe de información le había aconsejado: “aunque no sepas de qué están hablando, tú pon cara de que sabes todo”.

Los episodios de López Gatell con la prensa traen a la mente esas experiencias que dentro del gremio eran familiares, pero que hoy para bien o para mal han exhibido a periodistas. Lo que no se vale es dejar de aprender de ello y permitir que se imponga el sentido común, ése que dicta que debemos conocer del tema y con humildad aprender de los expertos, acercarse a ellos para entender y entonces estar en posición de informar de manera eficaz; preguntar con respeto, como el que se debe a cualquier ser humano, y con el objetivo de obtener información útil, sin prestarse a amarrar navajas y a engordar el caldo de nadie, -ni siquiera el del medio para el cual se trabaja-, pues hoy, hoy, lo que realmente importa es la paz social y lo que hemos de buscar es que este barco que se llama México y el mundo en general, llegue a buen puerto. El enemigo real está en otro lado y es un virus que no podemos ver.

Rosa Eugenia García Gómez


Coordinadora de la Licenciatura de Periodismo en el Centro Universitario del Sur de la Universidad de Gadalajara.

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