Página Diocesana

Homilía para el 5º domingo de Cuaresma 2020

Al servicio de la gloria de Dios
Refiriéndose a la enfermedad mortal de su amigo Lázaro, Jesús comentó que esa enfermedad no terminaría en la muerte, sino que serviría para la gloria de Dios. Con la Eucaristía de este domingo, con la que nos unimos a la oración por la pandemia del Covid-19, damos gracias a Dios porque un día como hoy Jesús venció definitivamente a la muerte con su Resurrección.

Homilía para el 4º domingo de Cuaresma 2020

Unidos a Jesús, ser luz
La situación del ciego de nacimiento, que Jesús y sus discípulos vieron cuando iban de camino, desató el diálogo y la reflexión entre ellos y movió a Jesús una vez más a la solidaridad, aunque esto le trajo conflictos. La narración de san Juan nos ayuda a revisar nuestra vida, teniendo en cuenta que estamos en Cuaresma, y a vivir mejor nuestro encuentro dominical para ir, como Jesús, a vivir la solidaridad con nuestros hermanos y hermanas que sufren en la comunidad.

Homilía para el tercer domingo de Cuaresma 2020

Llenos de Jesús, ser sus misioneros
En los textos bíblicos, sobre todo en la primera lectura y el Evangelio, aparece una situación común: la sed. Lo que sucedió en relación a esta necesidad de agua, nos ayuda a prepararnos para recibir a Jesús en la Comunión. Él ofrece un agua viva y se nos dará como alimento para llevarlo a los demás.

Homilía para el segundo domingo de Cuaresma 2020

Acompañar a Jesús en la transfiguración
La Cuaresma es tiempo de conversión, de cambio de vida, personal, comunitaria, social y ecológica. Es tiempo de darle otra figura a nuestra vida. Por eso, en este segundo domingo de Cuaresma, junto con Pedro, Santiago y Juan, acompañamos a Jesús en su experiencia de transfiguración y en su camino hacia la cruz. El signo de que aceptamos continuar con Él en la misión es la recepción de su Cuerpo y Sangre, en el momento principal de esta celebración: la Comunión.

Homilía para el primer domingo de Cuaresma 2020

Con Jesús, luchar contra las tentaciones
En este primer domingo de Cuaresma, la Palabra de Dios nos ayuda a reflexionar sobre las tentaciones en nuestra vida y lo que hacemos ante ellas. Ciertamente son una realidad que está presente en la experiencia humana desde el principio, con Adán y Eva, y va a seguir estando hasta el final de la vida de cada quien y de la humanidad. Jesús mismo las experimentó, como escuchamos en el Evangelio; pero, a diferencia de Adán y Eva, que se dejaron convencer y cayeron, Él las venció.