Visiones y emociones de la Octava Asamblea Diocesana

María del Sagrario Guzmán
Parroquia de San Andrés, Ixtlán

“La Asamblea ha sido una buena experiencia. El intercambio de experiencias me ayudó a aprender de los demás. Darme cuenta de que todas las vicarías vamos caminando en el mismo proceso, me motivó. Este caminar me ayuda a fortalecer la mística y me anima a vivir mi misión y a trabajar para que la gente de mi comunidad abra los ojos y se anime a remediar los problemas que nos afectan, pero desde la luz del Evangelio. El proceso es lento, los pasos son firmes y orientados a construir el Reino de Dios, desde la realidad de nuestros pueblos. Regreso a mi comunidad con los morrales llenos de fe y esperanza”.

Francisca Escobar
Parroquia de Zacoalco

“La asamblea me abrió nuevos horizontes y compromisos. Como agente de pastoral me ayudó a reafirmar mi fe en comunidad y expresarla a través del servicio, a sentirme parte de la comunidad, a fortalecer nuestra lucha por una vida digna para nuestro pueblo, abrir los ojos a los nuevos fenómenos que están apareciendo y vivir mi misión como bautizada”.

Hermana Carolina González
Religiosa Carmelita del Sagrado Corazón
Parroquia de Mazamitla

“Soy miembro de una Iglesia en camino y en búsqueda sincera de ir construyendo el Reino de Dios, en esta realidad del sur de Jalisco y con perspectivas de futuro. Quiero involucrarme en continuar trabajando por formar una Iglesia comunitaria, misionera y ministerial desde la base. Y en este proceso de conversión personal y pastoral, soy consciente de que vivir la misión nos exige salir de lo habitual y acostumbrado, para luchar por una vida digna para todos y para hacer realidad el sueño de ser una Iglesia y comunidad, al servicio del Reino”.

Martín Morett
Parroquia de San Gabriel

“Había muchas ideas que revoloteaban en mi cabeza a raíz del análisis del Cuarto Plan y de la Misión Continental. La vivencia de estos dos días de la asamblea, el intercambio de los trabajos de las parroquias y las exposiciones refuerzan el concepto de Iglesia desde la base, el barrio, el rancho, la familia. Se vuelve esperanzador para mí y para mi comunidad”.

María Isabel Aguilar de la Cruz
Parroquia de Tepec

“Mi experiencia en esta Asamblea Diocesana fue muy rica porque nos sentimos reunidos como una sola familia y porque descubrimos nuevos horizontes sobre el proyecto de la Iglesia en las casas. Me voy con el corazón lleno de entusiasmo y de sueños que espero hacer realidad en mi comunidad. Pero sé que debo ser como una mamá preocupada de cultivar, cuidar y formar a sus hijos para que el día de mañana ellos puedan dar el fruto necesario. Por eso nos vamos con la consigna de crear iglesias en casa, haciendo vida la propuesta de la biblia para transformar nuestra sociedad”.

María González Arteaga
Hermana Religiosa MEMIs
Parroquia de Santa María del Oro

“Valoro que es una Diócesis que está organizada; que va trabajando con un plan y con objetivos claros; que va dando pequeños pasos, pero seguros para continuar con el proceso sembrado desde hace años. Esta asamblea nos ha arrojado, por medio de los participantes y expositores, nuevas luces sobre la realidad y nos ha animado a continuar buscando estrategias con pequeñas acciones que sean semillas de nueva vida y esperanzas. Algo que me pareció muy importante, fue la propuesta para ir haciendo la Iglesia en casa, en los lugares del pueblo; salir para encontrarnos con los alejados de la comunidad. Sentí un ambiente muy agradable de estudio, de toma de conciencia, de oración y compromiso en todo el proceso de preparación a esta Asamblea”.

Publicación en Impreso

Número de Edición: 107
Autores: Dichos y Hechos
Sección de Impreso: Alejandro Salas. Seminarista de Primero de Teología.

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