El Puente

Diócesis de Ciudad Guzmán, Jalisco, México

Transgénicos agresivos

La Asamblea Nacional de la Red en Defensa del Maíz sesionó en El Limón

Por: Alonso Sánchez

En La Ciénega, en el municipio de El Limón Jalisco se llevó a cabo la Asamblea Nacional de la Red en Defensa del Maíz. Al pie del cerro del Narigón cerca de cien personas se dieron cita para discutir, compartir, proponer y acordar sobre la tarea que tienen los pueblos indígenas, campesinos y todo México con relación a la defensa de las semillas criollas frente a lo que llamaron “invasión de semillas transgénicas”.

Exposición de experiencias.

La historia de la Red en Defensa del Maíz de acuerdo al catedrático Octavio Rosas Landa, de la Facultad de Economía de la UNAM, se remonta al inicio de este siglo veintiuno “cuando se descubrió la contaminación transgénica del maíz en la sierra norte de Oaxaca”, denunciado por organizaciones indígenas y campesinas y respaldada por científicos como Ignacio Chapela y David Quist quienes en 2001 comenzaron a documentar la introducción de maíz transgénico en Oaxaca.

Desde hace ya 18 años la Red en Defensa del Maíz comenzó su largo caminar para el cuidado y la protección de las semillas criollas, así como la denuncia y la oposición a la introducción de semillas transgénicas en el campo mexicano. Sin embargo, uno de los principales obstáculos que encuentran en esta lucha es el mismo gobierno federal.

Pues si bien las semillas transgénicas surgieron para experimentación, en los años de 1988 a 2004 de acuerdo al Centro de Estudios para el Cambio del Campo Mexicano se otorgaron “317 permisos a 38 empresas, institutos de investigación, universidades, etc. para el cultivo experimental de 26 tipos de Organismos Genéticamente Modificados (OGM)”. Pero de 2005 a 2017 empresas e instituciones a través de 853 solicitudes pidieron la liberación al ambiente de transgénicos sembrados en más de quince millones de hectáreas, de las cuales han sido autorizadas 5.77 millones incluyendo las siembras comerciales de soya y algodón genéticamente modificados.

En este contexto la Red en Defensa del Maíz mantiene su postura en contra de empresas como Bayer y Monsanto: “que son la mayor productora de agroquímicos, Bayer, y la mayor productora de semillas transgénicas, Monsanto, en el mundo” de acuerdo a Rosas Landa. Es por eso que las comunidades indígenas y campesinas de México crearon este espacio de diálogo para la discusión de formas de defensa y el intercambio de experiencias para aplicarse en todo el territorio nacional en donde se mantenga el cuidado de semillas criollas y el combate al uso de químicos que dañan la salud de los seres vivos.

No es casualidad que la sede de la asamblea entre el 27 y 29 de abril del 2018 haya sido en una comunidad del sur de Jalisco. No es casualidad que la Red Nacional en Defensa del Maíz se instalara en La Ciénega. Pues siendo el maíz eje vertebral de la cultura en México regiones como el sur de Jalisco “que pretende ser denominado un emporio agrícola en México, se pretende hacerlo sobre la base de grandes proyectos agroindustriales como la siembra de berries de exportación, la siembra del tequila en otras partes de Jalisco, o la siembra de grandes plantaciones de árboles de aguacate”, con esto Octavio Rosas Landa dijo que se pretende “relatinfundizar” el territorio, no solo en el sur de Jalisco. Ya que muchos ejidos “ya sea por la vía de renta de tierras o por la venta directa de estos territorios abandonen la siembra del maíz, del frijol, de la calabaza, del chile, el tomate y todos los demás cultivos de la agricultura campesina por cultivos de exportación”.

A lo anterior el catedrático sumó la teoría de la exportación ficticia de agua al extranjero. Esto teniendo en cuenta que acuíferos como el de Atemajac, Ciudad Guzmán y Autlán de acuerdo a la información con actualización del 4 de enero del 2018 presentada por la Comisión Estatal del Agua de Jalisco, son acuíferos sin disponibilidad de agua y con déficits de hasta menos 26%.

Por lo que Rosas Landa dijo que al momento de las exportaciones de cultivos “se convierten en la exportación virtual de agua, porque todos estos requieren una gran cantidad de agua. Y toda esta agua no es para el uso de las comunidades, o para el beneficio de los pueblos y su subsistencia. Sino para exportar esa agua de manera virtual a través de las berries, de los aguacates y de otros cultivos de exportación”.

Esta entrada fue publicada el 23 de mayo de 2018 a las 12:19 pm en la categoría Papel y tinta. Puedes seguir los comentarios a través del feed RSS 2.0

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *