Siria, último bastión en Medio Oriente.

Meses después de que manifestaciones pacíficas en Túnez derrocaran el régimen, surgieron otros movimientos en el oriente medio. El sirio es un caso especialmente relevante; con un gobierno laico y militar desde 1963, es el país árabe con menos espacios de libertad.

Cayó el régimen egipcio después de semanas de intensos enfrentamientos; en Libia el presidente Muammar al-Gaddafi respondió con extrema fuerza contra la población que produjo una intervención internacional. A estos casos se suma Siria; desde el pasado 18 de marzo las manifestaciones provocaron una nueva alerta. Considerado por el analista Robert Fisk un régimen “ordenado, mesurado, implacablemente inflexible”, Siria es un “barril de pólvora” con problemas económicos y demográficos, fracturas religiosas, tensas relaciones con sus vecinos (Jordania, Líbano e Israel). Si Siria cae las consecuencias sacudirán a la región, los resultados serán clave para el mundo entero.

El actual régimen data de 1970, cuando Hafez el Asad encabezó un golpe de estado y creó un estado totalitario nacionalista árabe. A su muerte en 2000, su hijo Bashar el Asad heredó el poder y sofocó en menos de 6 meses al movimiento reformista y laico, la “Primavera de Damasco”. Hoy, ante las protestas de jóvenes y grupos progresistas que demandan un gobierno de la ley, amnistía a presos políticos, retorno de los exiliados, libertad de reunión, prensa y expresión, entre otras, el presidente optó por responder con fuerza; se desentiende de la responsabilidad y argumenta una conspiración extranjera contra su gobierno, considerado el último bastión de la resistencia contra Israel.

Algunos creían que el presidente no reaccionaría de manera dura y sería receptivo, pero su estrategia ha provocado más de 550 civiles muertos incluyendo niños, numerosas detenciones arbitrarias, decepcionando a los reformistas, preocupando a los analistas e intensificando la presión popular.

Las élites dirigentes consideran que lo que está en juego es su propia supervivencia; los manifestantes demandan un cambio profundo. Aunque por ahora parece improbable e incluso indeseable, la caída del régimen sirio sería tal vez el más importante cambio en la región desde la revolución iraní en 1979. Siria fue el primer país árabe de la era moderna. Creado en Damasco en 1920, el corazón de Oriente Próximo late a punto de sufrir un infarto fulminante.

Publicación en Impreso

Número de Edición: 109
Autores: Ana María Vázquez
Sección de Impreso: Miradas

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