Refugiados, víctimas bajo amparo en Primavera

Se calcula que son más de 900 mil personas las que han debido desplazarse de sus países de origen como consecuencia de la violencia e inseguridad provocada por la Primavera Árabe. Este fenómeno internacional, encabezado principalmente por jóvenes y fortalecido por la causa de la democracia, la libertad y la esperanza, tiene por sus refugiados un lado oscuro.

La Primavera Árabe terminó con los regímenes autoritarios y dictatoriales de décadas en Túnez, Egipto y Libia, países donde a más de dos años de las movilizaciones ya hubo elecciones y cambio de gobierno. Por este movimiento también, en Siria los jóvenes rebeldes sostienen aun sin éxito desde hace 17 meses una sanguinaria lucha para derrocar a su presidente, Bashar Al-Assad, hijo y sucesor de otro dictador, Hafez al-Assad.

Junto con la violencia, en Siria crece el número de personas que huyen de los ataques y bombardeos del ejército, especialmente en las últimas fechas. Según reporta la Agencia de la Organización de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), ya son más de 220 mil sirios los que han buscado refugio en países vecinos. Entre 6 mil y 8 mil personas se desplazan cada semana entre Turquía y Jordania, aunque también llegan a Líbano e Irak. La magnitud de la crisis es abrumadora, en tan solo dos semanas en Jordania el registro pasó de 46 mil a 150 mil, según cifras del ACNUR.

El aumento de la violencia en conflictos internos, como Afganistán, Colombia, Somalia y el África subsahariana, es preocupante. Más de 26 millones de personas en todo el mundo viven refugiadas en algún país distinto al suyo. Algunas regresan a sus hogares cuando se han logrado condiciones de seguridad y bienestar suficientes. Sin embargo, muchas más viven en esta situación por años, convirtiéndose en un reto mayúsculo aunado a que los países con mayor número de refugiados son todos países en vías de desarrollo. Más que resguardarlos de la situación de guerra y amenaza, está cómo proveer y sostener las condiciones óptimas de vida, escolaridad, trabajo, asistencia en salud. La ACNUR lo califica como “Un año de Crisis”. El documento y otras referencias sobre desplazamientos, puede consultarse en aquí.

Publicación en Impreso

Edición: 120
Sección: Miradas
Autor: Ana María Vázquez

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