Reflexiones sobre la democracia

Este primero de julio hay elecciones en México y Jalisco. Se elegirán en el ámbito federal a Presidente de la República, 500 Diputados Federales y 128 Senadores. En el caso de Jalisco se designará a Gobernador del Estado, 39 Diputados Locales y 125 Presidentes Municipales. Es decir, el primero domingo de julio los electores de Jalisco tendrán en sus manos seis boletas electorales con las cuales tendrán la posibilidad de elegir o castigar a un candidato o Partido Político. En El Puente se realizará un trabajo de análisis y reflexión en torno a estos comicios y en distintas entregas propondremos una serie de elementos para razonar mejor el sentido del voto.

Lo primero que es necesario plantear en una reflexión concienzuda sobre un proceso electoral es preguntarnos sobre la esencia y el sentido de la democracia, que se supone es el fin último de unas elecciones.

La democracia se constituye y se define a partir de tres elementos fundamentales: que el poder del gobierno y del Estado reside en el pueblo; que a su vez presupone la libertad política que permite a los individuos y los colectivos influir y participar de la vida pública y la igualdad política que asegura que todas y todos tienen las mismas condiciones y posibilidades de participación en la vida pública. Si no se cumplen los presupuestos de soberanía del pueblo, igualdad y libertad política, entonces no hay democracia.

Democracia representativa

Sería extremadamente complicado que todos los miembros del pueblo se congregarán para ponerse de acuerdo y gobernar, es por ello que el pueblo elige a representantes, que en su lugar y su nombre gobernarán y decidirán sobre la vida pública y el gobierno. Los representantes ostentan un poder delegado de la soberanía del pueblo por determinado tiempo y en el marco de las leyes vigentes, es decir, estos representantes sólo tienen la encomienda en un periodo de tiempo previamente determinado y no pueden decidir nada que contravenga la ley. A esto se le llaman una democracia representativa.

Los procesos electorales son el procedimiento por el cual el pueblo elige a los que en su nombre gobernarán por un determinado tiempo. La soberanía del pueblo se expresa entonces en la elección de los candidatos que tenga más votos y que pasan a ser representantes. El voto secreto garantiza la libertad política y que sea un voto por cada persona es la forma como se expresa la igualdad política.

Democracia directa

En la historia de este sistema de sistema de gobierno quedó claro que la democracia representativa era necesaria pero insuficiente, es decir, reducir la decisión del pueblo sólo a la elección de representantes imposibilitaba la capacidad de influir en otro tipo de decisiones que podían resultar trascendentales para la vida política y social de una comunidad. Por ello se propusieron nuevas formas de decisión política que fueron llamadas formas de democracia directa, que implicaba que cierto tipo de decisiones se sometieran al escrutinio público.

Existen por lo menos cuatro formas de democracia directa que se conocen en todo el mundo: el plebiscito, el referéndum, la iniciativa popular y la revocación de mandato. El plebiscito tiene como propósito fundamental poner a consideración del pueblo acciones de gobierno, por ejemplo la construcción de una gran obra de infraestructura. El referéndum sirve para obtener la aprobación del pueblo al respecto de decretos y reglamentos que quieran plantear los poderes ejecutivos. La iniciativa popular permite a los ciudadanos proponer leyes constitucionales o leyes reglamentarias que tengan que discutirse en los poderes legislativos. La revocación del mandato es la figura legal que permite la destitución de un representante elegido, si es que no cumple con las funciones que le fueron designadas.

Las formas de democracia directa requieren para su implementación de la discusión amplia y profunda de los asuntos sobre los cuales la ciudadanía habrá que pronunciarse y por ello debe estar lo suficientemente informado de las posturas a favor y en contra de una determinada situación. La deliberación a su vez, requiere de un sistema de medios de comunicación suficientemente libre y autónomo, que no deje cabida a la manipulación de parte de los poderes fácticos e instituidos.

Estas formas de democracia directa aunque amplían y profundizan la democracia, tampoco terminaron por resolver los problemas, porque siguieron siendo mecanismos excepcionales de participación ciudadana que implican procesos complicados para su aplicación. En Jalisco a pesar de que varias de estas figuras existen desde hace más de una década, solamente se ha hecho uso una vez de ellas.

Calidad de la democracia

En tiempos relativamente recientes, politólogos y teóricos empezaron a plantear la llamada “calidad de la democracia”, es decir, de una serie de condiciones que darían un mejor soporte y provocarían una profundización sustantiva de la democracia. Algunas de las condiciones que se incorporan en la calidad de la democracia son: contar con un estado de derecho, es decir, que los políticos y los gobernantes cumplan con cabalidad con lo estipulado en los marcos normativos. Otro de los componentes es la transparencia y rendición de cuentas, es decir, que los gobiernos tienen que poner a disposición de las personas toda su información (salvo los casos que por ley no se permite) y justificar las razones de su actuación en el ejercicio de gobierno. Otra de las cualidades de este tipo de democracia es la gobernanza, es decir, la capacidad de los gobiernos de entablar relaciones de diálogo, interlocución y co-gobierno con organizaciones de la sociedad civil y los sectores empresariales. La ampliación de derechos es otra de las cualidades de la democracia, que permite en lo general mejorar las condiciones de vida de las comunidades. La implementación de estas medidas mejoran y profundizan de manera sustantiva a esta forma de gobierno.

Democracia intercultural

En los actuales gobiernos sudamericanos se generan nuevas propuestas con respecto a la democracia, unas referidas a lo que se llama democracia intercultural y las otras sobre las llamadas instituciones de participación ciudadana. Para el primer asunto, se propone el rescate y diálogo con las formas de democracia que se implementan en comunidades y pueblos indígenas donde se han construido mecanismos novedosos y radicales de democracia, un ejemplo cercano de ello son las Junta de Buen Gobierno zapatistas, que bajo la premisa de “mandar obedeciendo” han construido modelos de democracia muy aleccionadores.

Las llamadas instituciones de participación ciudadana son mecanismos por los cuáles la ciudadanía cuenta con espacios políticos y de gobierno, donde regularmente se deciden acciones de la administración pública. Digamos que son formas y mecanismos que cotidianizan la democracia. El ejemplo más paradigmático de estas instituciones de participación ciudadana son los presupuestos participativos en Brasil, que a través de consejos de participación ciudadana deciden cómo y en qué se utilizará el presupuesto público de un ayuntamiento o un estado, dicho de otra forma, la ciudadanía decide cómo se utilizarán sus impuestos.

Conclusiones

Con lo dicho hasta ahora, nos damos cuenta que hay varios componentes y muchos tipos de democracia, que no se agotan con los procesos electorales. Es cierto que los comicios son un instrumento fundamental de la democracia, pero de ninguna manera es su única expresión. La democracia va más allá de elegir representantes.

Si utilizamos este marco para valorar la democracia mexicana, podemos afirmar que tenemos una democracia mínima, ya que no tenemos una democracia representativa consolidada, que las formas de democracia directa no se utilizan a pesar de estar legisladas en algunos estados (como Jalisco), que no tenemos un sistema de medios de comunicación autónomo y libre, que estamos muy lejos de contar con una democracia de calidad y que no se reconocen las formas de democracia intercultural.

Cuando las personas van a votar en un proceso electoral, sólo hacen lo mínimo indispensable para abonar a los procesos democráticos, es más puede haber ciudadanos que sin votar colaboren con mayor fuerza con la ampliación y la profundización de la democracia. La democracia no es sólo votar, más bien implica el ejercicio pleno de la soberanía de pueblo y el uso completo de la libertad y la igualdad política.

Publicación en Impreso

Edición: 117
Sección: Al Tiempo con el Tiempo
Autor: Jorge Rocha Quintero

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