El tren electoral en marcha

En Jalisco las tendencias marcan que se impondrá el voto diferenciado y que la lógica de esta diferenciación es el voto anti-status quo. Por lo tanto, todas las apuestas de hacer política convencional no tendrán buena recepción en el estado.

Por : Jorge Rocha

En un ejercicio inédito que generó muchas reacciones en el mundo político local e incluso nacional, el Semanario Arquidiocesano de Guadalajara, el órgano de difusión de la Arquidiócesis de Guadalajara, dio a conocer una encuesta realizada por Polimetrix. Desde mi particular perspectiva los resultados más sobresalientes de esta encuesta son los siguientes:

En primer lugar Andrés Manuel López Obrador lidera las preferencias electorales para presidente de la República en Jalisco con 27% de intención de voto y en segundo lugar se ubica Ricardo Anaya con 23.1% de las preferencias. Lo que resulta muy revelador de este dato es que ya no existe el anti-lopezobradorismo que en otros procesos electorales se generó en la entidad. Parece que la moderación política que López Obrador ha mantenido hasta este momento, ha tenido efectos positivos para él en Jalisco.

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El otro dato relevante es que José Antonio Meade no levanta las simpatías en el estado y es muy posible que los incrementos en gas L.P. y en gasolinas sean un factor que incida directamente en esta tendencia.
Para el caso de la gubernatura del estado de Jalisco, Enrique Alfaro de MC tiene la delantera en la intención del voto con 47.4% de las preferencias electorales, frente a un lejano segundo lugar de Miguel Castro (PRI) que cuenta con 16%, seguido por Carlos Lomelí (MORENA) que tendría 10.8% de la intención de voto. Esta información confirma que Alfaro está en primer lugar con un amplio margen, que Miguel Castro no logra superar los negativos del PRI y que MORENA ya es tercera fuerza electoral en Jalisco.

La tercera información que sobresale de la encuesta de Polymetrix es que el candidato independiente al Senado, Pedro Kumamoto, está al frente de las preferencias electorales con 49.4% de la intención del voto, frente a Clemente Castañeda de la alianza PAN-PRD-MC que tiene 23.1% de las preferencias electorales. En este caso se verifica que la ciudadanía calificó de buena manera el desempeño de Kumamoto como diputado local y que la figura de los independientes para los cargos de legislador tiene buena acogida entre la población del estado de Jalisco.

Además de los altos negativos que tiene el PRI. También se reconfirma con la encuesta que, para los habitantes de la entidad, los dos problemas sociales más sentidos son la inseguridad pública (31.9%) y la corrupción (18.3%). Esta información refuerza la idea de que dos de los temas centrales que deberán abordar los candidatos en las campañas que vienen para Jalisco, deberán incorporar necesariamente propuestas de solución.

Por lo menos hay tres asuntos que sobresalen al respecto de la información que nos ofrece Polymetrix, la primera es que las y los jaliscienses se inclinan por diferenciar su voto, ya que en las tres elecciones que se miden, los encuestados optan por propuestas políticas distintas. En segundo lugar, podemos vislumbrar que las propuestas políticas que más atraen a los electores en Jalisco, son la que se perciben como las más alternativas.

La tercera es que si en los comicios de 2006 y en 2012 hubo una fuerte corriente anti-López Obrador en el estado y en algunas zonas del país, parece que ahora esta visión se está diluyendo y que lo que empieza a imponerse es un fuerte anti-priismo.
En resumidas cuentas, en Jalisco las tendencias marcan que se impondrá el voto diferenciado y que la lógica de esta diferenciación es el voto anti-status quo. Por lo tanto, todas las apuestas de hacer política convencional no tendrán buena recepción en el estado. Por supuesto que todas estas tendencias se pueden modificar y cómo sabemos las encuestas representan una fotografía del momento.

Ahora bien, por fin terminaron las pre-campañas electorales, que como ya habíamos señalado antes, fue un proceso inservible, de simulación, que sólo generó hartazgo, que mostró el precario nivel de discusión política que tenemos.

Ahora entramos al periodo intercampañas, que dura hasta finales del mes de marzo en el caso de los comicios a la presidencia y la gubernatura; y que se extiende hasta finales del mes de abril para las campañas de diputados y de presidentes municipales. Ahora bien, en este momento de preparación a las campañas qué es lo que veremos: continuarán los spots y los mensajes políticos, pero serán genéricos, no veremos rostros concretos de políticos, pero tampoco escaparemos de la propaganda política que hasta ahora se ha desarrollado.

En este periodo se definen todas las candidaturas a puestos de elección popular, es decir, se terminan de consensar, elegir o designar a candidatos a diputados, senadores y presidentes municipales en cada uno de los distintos institutos políticos. Estos procesos pueden ser abiertos o cerrados dependiendo de cada partido y hasta lo que ahora sabemos, los procesos no han sido nada tersos y están llenos de sorpresas y cuestionamientos.

También en este tiempo se terminarán de validar y oficializar las candidaturas independientes a puestos de elección popular, tanto a nivel estatal como federal. Los aspirantes terminan de delinear, diseñar y preparar lo que serán sus estrategias de campaña, además, es el momento donde los candidatos buscarán tener reuniones privadas con distintos actores políticos y sociales.

Estos son los fenómenos que observaremos en esta fase de las elecciones que culminan el primero de julio, sin embargo, hay otros procesos que también podemos encontrar, como la estrategia de hacer campañas veladas donde los candidatos, sin estar en campaña explícita, estarán promoviendo su figura. El otro proceso que posiblemente se presentará es la guerra sucia hacia candidatos o la propagación de las fake news (noticias falsas) con tal de desprestigiar ciertas opciones políticas.

Uno de los lastres que se ha extendido en el mundo, sobre todo en América Latina, es la ejecución de campañas negras, que no proponen nada y el único objetivo que tienen es degradar a los opositores, con lo cual el debate de problemas y soluciones se queda en segundo plano. Esperemos que los políticos entiendan que estas estrategias cada vez tienen menos efectos y que sólo enrarecen el escenario político.

Cinco años de Aristóteles Sandoval

El gobernador de Jalisco Aristóteles Sandoval, presentó su quinto informe de gobierno ante el Congreso Local, dio un mensaje a líderes de la entidad; y luego realizó la que seguramente será su última Glosa Ciudadana, donde respondió a las preguntas de expertos en distintos temas de interés.

Desde mi particular punto de vista los cinco logros más importantes de Sandoval durante estos cinco años de gestión son los siguientes:

En primer lugar la creación de la línea tres del Tren Ligero, que sin duda modificará la configuración de la ciudad y promoverá el uso del transporte público en la capital de Jalisco.
Otro rasgo positivo es la promoción y el impulso de la creación de empleos formales y colocar a Jalisco en un destino de inversiones productivas, pero queda el enorme reto de que estos empleos tengan salarios mayores y más competitivos.

El combate a la pobreza y la reducción de la pobreza extrema es uno de los saldos más positivos de este sexenio, luego de que la administración anterior dejó una tendencia negativa en este rubro.

La construcción del Sistema Estatal Anti Corrupción, donde el gobierno del estado hizo su parte, para que hoy se esté construyendo este andamiaje institucional en el cual hay muchas expectativas de que logre bajar sustantivamente los niveles de corrupción.

La forma de gestión sobre todo en la segunda parte del sexenio, donde el gobernador mostró posturas progresistas, que fue sensible a las demandas ciudadanas y que hizo ajustes a su equipo de gobierno.

Por otro lado, los cinco pendientes y fracasos más importantes de la administración estatal de Aristóteles Sandoval, desde mi punto de vista, son los siguientes:

El principal problema que deja este gobierno es la inseguridad pública, donde buena parte de los índices empeoraron (ejecuciones y desapariciones por citar algunos) y donde además la estrategia de fusionar la Procuraduría Estatal con la Secretaría de Seguridad Pública fue un rotundo fracaso. El año 2017 fue el más violento de la última década.

La impunidad en el sexenio continuo, a pesar de los señalamientos en la prensa local de casos específicos y de que el primer Contralor del estado hizo muchas denuncias sobre la gestión de Emilio González Márquez, hasta el día de hoy no hay responsables y la impunidad en la entidad está intacta.

El problema medio ambiental y de gestión de recursos naturales es una agenda pendiente en la entidad, el problema del agua, la polémica construcción de la presa del Zapotillo, la contaminación de los ríos, los incendios forestales, la privatización de las playas, la contaminación del aire en la Zona Metropolitana de Guadalajara, son algunos de los ejemplos que muestran que en este caso los rezagos son muy importantes.

Como se dijo antes, la creación de empleo y la reducción de la pobreza fueron logros de esta administración, sin embargo, la desigualdad regional continua, ya que las inversiones públicas y privadas se concentraron en ciertos “polos” de desarrollo.
Agendas del sexenio pasado no lograron resolverse y empiezan a convertirse en grandes pesadillas para la entidad, sólo por citar los casos de la Presa del Zapotillo o las Villas Panamericanas.

Para terminar, me parece que el ejercicio de la Glosa Ciudadana es un estrategia novedosa e interesante que el próximo gobernador debería de mantener, sin embargo, debería convocar a más expertos locales que efectivamente cuestionen al gobernante sobre las agendas particulares de la entidad, por ejemplo, en la pasada glosa hubo algunos temas claves ausentes en el debate, como pueblos indígenas, agua o Villas Panamericanas.

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