Proceso de preparación para celebrar los 40 años de vida diocesana

El próximo 30 de junio se cumplen cuarenta años de existencia de nuestra Diócesis de Ciudad Guzmán. Un acontecimiento que queremos celebrar, sobre todo porque coincide, con diferencia de tres meses y medio, con el cincuenta aniversario del inicio del Concilio Vaticano II.

La vida y caminar pastoral de esta Diócesis ha sido un constante esfuerzo por poner en práctica las enseñanzas y sueños de los Obispos de todo el mundo, convocados por el Papa Juan XXIII y reunidos en Concilio, a partir del 11 de octubre de 1962. Esto nos ha llevado a configurarnos como Iglesia particular del Sur de Jalisco.

En este artículo recogeré el momento en que nos encontramos como Diócesis en el proceso de preparación para agradecer a Dios lo que Él nos ha permitido caminar, conducidos por su Espíritu, durante los cuarenta años de existencia.

Tres acontecimientos fundantes

El Consejo Diocesano de Pastoral, al plantearse qué hacer ante la cercanía del cuarenta aniversario de nuestra Diócesis, pensó y propuso hacer un proceso de preparación en el que se retomaran también los 50 años del Vaticano II y los 15 años de la clausura de nuestro Primer Sínodo Diocesano. El Concilio y el Sínodo son dos acontecimientos fundantes en nuestra experiencia de Iglesia, además de la erección de la Diócesis en 1972.

El Concilio Vaticano II, realizado de 1962 a 1965, abrió a la Iglesia al diálogo con el mundo, con la finalidad de dar respuesta a los grandes interrogantes de la humanidad. Nosotros nacimos diez años después, al calor y bajo las luces y orientaciones del Concilio.

Nuestra vida diocesana ha sido un esfuerzo permanente por poner en práctica la doctrina del Concilio en el Sur de Jalisco. En esto nos han ayudado los Documentos de la Conferencia del Episcopado Latinoamericano (CELAM), que han sido el modo de aplicar el Concilio a nuestro continente. De hecho, cuando nació la Diócesis se dió a conocer el Documento de Medellín, fruto de la CELAM realizada en 1968.

El Primer Sínodo Diocesano se realizó de mayo de 1994 a noviembre de 1996. Acabamos de cumplir 15 años de su clausura. El Sínodo es una experiencia de eclesialidad en que participan el Obispo –él es quien lo convoca-, los sacerdotes, los consagrados y consagradas, y muchos laicos y laicas de todas las parroquias de la Diócesis. Se sesiona en muchas asambleas, tanto en los barrios, colonias y ranchos, como en las parroquias y vicarías. Lo que ahí se discierne se lleva a las asambleas a nivel diocesano.

La finalidad de un Sínodo es valorar el caminar de la Iglesia, si se evangeliza o no y si se realizan bien los trabajos evangelizadores. Se revisa para mejorar y al final, se elaboran documentos en los que se proyectan las acciones para la evangelización. Lo que queda por escrito en estos documentos, llamados sinodales, se convierten en norma de vida y acción para la Diócesis.

Al pensar en la manera de celebrar los cuarenta años de vida diocesana, no podemos ignorar estos dos acontecimientos. Por el contrario, el Consejo Diocesano de Pastoral vio necesario retomarlos para volver a las fuentes y reanimar nuestras motivaciones de modo que los procesos pastorales de las comunidades se fortalezcan.

La preparación del cuarenta aniversario

“Para tal efecto queda constituida la Comisión de Conmemoración de los 40 Años de la Diócesis, integrada por los Vicarios y Coordinadores de las Vicarías y diversas pastorales, coordinada por el Vicario Episcopal para la Pastoral, P. Salvador Urteaga G., y presidida por su servidor, en estrecho diálogo con los Consejos Diocesanos Presbiteral y de Pastoral”. Así lo comunicó el Señor Obispo Don Rafael León Villegas en su circular 10 del año pasado, dirigida a toda la familia diocesana y fechada el 13 de abril.

Esta comisión se dio a la tarea de diseñar las actividades a realizar y a organizar las comisiones necesarias para prepararnos lo mejor posible a la celebración del cuarto decenio de vida diocesana. Las comisiones ya trabajan y poco a poco ofrecen líneas y materiales de reflexión, estudio, oración y celebración para las comunidades de nuestra Diócesis.

Las comisiones

En las fiestas patronales los temas de reflexión del novenario son sobre el acontecimiento de los 40 años. Este es el resultado del servicio de la comisión nombrada para su elaboración. En ellos se retoman elementos del Concilio Vaticano II y del Primer Sínodo Diocesano, como podemos constatar ya en muchas décimas o programas de las fiestas a los Santos Patronos.

En varias décimas podemos leer los siguientes temas enunciados: “Los 40 años de vida diocesana”; “La Diócesis, Iglesia Particular con rostro propio”; “La misión de la Diócesis como pueblo de Dios”; “La Diócesis, pueblo sacerdotal”; “ La Diócesis, pueblo profético”; “La Diócesis, pueblo regio”; “La Diócesis vive la misión en los barrios, colonias y ranchos; “ La Diócesis vive la misión en cada parroquia, comunidad de comunidades”; “ La Diócesis, pueblo de discípulos y misioneros de Jesús”.

El Equipo Diocesano de Ministerios Laicales recibió el encargo de elaborar el temario para una Semana Bíblica y recién lo acaba de ofrecer. Las Semanas Bíblicas ayudan a las comunidades a adquirir motivaciones para continuar en la misión, motivaciones fundadas en textos de la Biblia. Los temas son: El Espíritu Santo anima a la Iglesia para la misión. Otro es El testimonio de hermandad, camino para edificar el cuerpo de Cristo en la Diócesis. Otro tema es Los ministerios son servicios de la comunidad misionera; el cuarto es La Iglesia, un cuerpo de muchos miembros. Y por último la Diócesis: Iglesia samaritana con rostro laical.

Al Equipo Diocesano de Grupos de Base se le encomendó preparar los temas para una Semana de la Comunidad. Las semanas de la comunidad sirven sobre todo a los agentes de pastoral, para profundizar en diferentes aspectos de la vida comunitaria y encontrar más elementos para luchar por construir la comunidad y vivir la comunión en sus barrios, colonias y ranchos. Son cinco temas: La Trinidad, modelo de comunión para nuestra Diócesis. La Diócesis al servicio del Reino de Dios. La Comunidad Eclesial de Base vive la comunión en el barrio, colonia y rancho. Parroquia, comunidad de comunidades. Las fuentes de agua en nuestro caminar pastoral. Las fuentes a que se refiere este tema son el Sínodo, las Asambleas y los Planes.

Hay otra comisión que trabaja en la elaboración de los temas cuaresmales, que ayudan a hacer un alto en el camino y fortalecer el proceso de conversión, tanto personal como comunitaria, para prepararnos a la celebración de la Pascua. Los miembros de la comisión ya los tienen diseñados y están en el proceso de corrección y revisión. Los temas tienen como título: Cuarenta años de caminar diocesano en ruta pascual. La Diócesis, servidora del Reino. La Transfiguración, camino y meta de nuestra Diócesis. La Diócesis, pueblo de Dios discípulo y misionero. Nuestra Diócesis convocada y enviada a ser testigo del Resucitado.

Existe una comisión para preparar y coordinar un Taller Diocesano sobre el Sínodo. Ellos han pensado realizarlo con los ejes que atraviesan los Documentos Sinodales y sostienen el caminar de nuestra Diócesis. Los ejes son tres: Pastoral de Conjunto. Evangelización liberadora. Espiritualidad, una forma de vivir y servir al Reino. Todavía no hay fecha para realizarlo; quizás sea en el mes de noviembre, en torno al aniversario de la Clausura del Sínodo. Esta comisión también ha hecho la propuesta de editar los cuatro documentos sinodales en un solo libro, dado que hasta el momento se han editado en folletos por separado.

Al Equipo Diocesano de Liturgia se le pidió elaborar una guía de celebración. Ya la elaboró y la hace llegar a las comunidades. Se titula: “Somos Iglesia en camino: Fermento y Semilla del Reino”.

La celebración

La gran celebración por los cuatro decenios cumplidos está programada para el 30 de junio, día del aniversario de la erección de la Diócesis. El proyecto es que en ella se ofrezcan a Dios, como fruto del esfuerzo de las comunidades, los planes parroquiales y vicariales. Las parroquias se encuentran en el proceso de elaboración de su plan; algunas ya lo han promulgado. Igualmente, las seis vicarías forjan su plan vicarial. Hasta el momento es la segunda vicaría la única que lo ha terminado y está guiándose por él en su caminar.

Como parte de la celebración existe el acuerdo que en las parroquias se realicen otras celebraciones, de manera especial en las fechas importantes ligadas a este acontecimiento: el 30 de junio, aniversario de la Diócesis; el mes de octubre, 50 años del Concilio; el 21 de noviembre, aniversario de la clausura del Sínodo.

Con la celebración de los 40 años de existencia como Diócesis, como espera nuestro Obispo y lo ha señalado en la circular antes mencionada: “intensificaremos nuestra fidelidad a Dios, al Evangelio, a la promoción de la vida digna y plena de los hombres y mujeres de nuestro pueblo y al respeto y evangelización de su rica religiosidad y en general de su cultura”.

Publicación en Impreso

Número de Edición: 115
Autores: P. Lorenzo Guzmán Jiménez
Sección de Impreso: Iglesia en Camino

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