La tierra agoniza entre calenturas

“Recuerdo que cuando era niño el calor no era tan excesivo como ahora. Los primeros días de mayo comenzaban las lluvias y duraban hasta septiembre. Había lluvias intensas todo ese periodo y eran muy frecuentes, aunque sí había días soleados, eran más frecuentes las tormentas y era cuando el río de las Peñas comenzaba a crecer y duraba su caudal toda la temporada”

Recordó el Profesor Estanislao Castillo Mora, Docente del Instituto Tecnológico de Ciudad Guzmán y promotor de actividades ecológicas.

El profesor explicó que el calor no era tan excesivo:

“era muy agradable y se podía soportar. El bosque en el Nevado era más abundante, actualmente hay menos árboles, aunque en el lado poniente de la ciudad existe toda un área nueva de árboles que fueron plantados en los años cincuentas, no es suficiente para mantener la temperatura templada y agradable que antes se tenía”.

Lo que se materializa en el sur de Jalisco con intenso calor es una de las mayores amenazas que enfrenta el planeta y sus habitantes. Se trata del Cambio Climático Global. En diversos estudios se muestra que el incremento de la temperatura en todo el mundo ha provocado un desequilibrio ecológico que pone en gran riesgo la vida de muchas especies y sus ecosistemas.

El Panel Intergubernamental sobre el cambio climático PICC de la ONU adviertió que el aumento de los gases en la atmósfera ha provocado que se incremente el efecto invernadero. Una consecuencia es la elevación de la temperatura del planeta en 0.7 grados centígrados. El PICC puntualizó que si la temperatura a nivel mundial se elevara en 2 grados centígrados, la vida en el planeta tendría efectos catastróficos e irreversibles.

¿Que ese el cambio climático?

Según la Convención de la ONU en 1992 el cambio climático es cualquier modificación del clima, atribuida directa o indirectamente a la actividad humana que altere la composición de la atmósfera mundial, y se sume a la variabilidad natural del clima observada durante tiempos de periodos comparables.

Lo que causa este cambio principalmente es la acumulación desmedida de gases en la atmósfera de efecto invernadero mejor conocidos como “GEI”; dicho incremento excesivo de gas está altamente relacionado con la actividad humana como la industria y el uso indiscriminado de combustibles fósiles como gasolinas, también la deforestación, la ganadería y la sobreexplotación de recursos naturales no renovables.

El efecto invernadero se produce por la acción de varios componentes de la atmósfera. Es un proceso natural del planeta que permite el desarrollo de la vida, sin embargo se ha visto modificado en las últimas décadas por la acción del hombre.

Es fundamental reconocer que está en las manos del hombre disminuir este proceso al dejar de utilizar o buscar nuevas alternativas de productos sustentables o biodegradables que no dañen al medio ambiente.

La región sur de Jalisco no ha estado exenta de sufrir las afectaciones del cambio climático, una de las consecuencias más evidentes es la escasa temporada de lluvias que se ha vivido en los últimos años, lo que ha provocado un daño a la actividad agrícola de la región y a la poca regeneración puntual del bosque y reabastecimiento de mantos freáticos.

La cuenca de Zapotlán hace algunos años no excedía los 24 grados centígrados, ahora se estima que las temperaturas rebasan los 28 grados centígrados. Este aumento de temperatura ha sido consecuencia de la deforestación que han sufrido los bosques que rodean la región de Zapotlán y que es tan evidente al observar los vacíos erosionados en los cerros y bosques; así como de las pocas medidas de planeación y desarrollo rural y urbano que se han tenido por décadas.

Hay esfuerzos como preservar el Parque Nacional Nevado de Colima al declararlo área natural protegida, cuya transferencia de Semarnat-Conanp al Gobierno del Estado de Jalisco para su administración a través de la Secretaria de Desarrollo Rural y el apoyo del Patronato del Nevado de Colima y Cuencas Adyacentes A.C. han permitido un mejor proceso de reforestación y preservación de suelos y conservación de su biodiversidad.

La preservación de los suelos es una de sus tareas primordiales, pues la escasez y contaminación del agua, la pérdida de diversidad biológica y la deforestación provocan daños irreversibles al hábitat silvestre y minimizan la capacidad del medio ambiente para regenerarse. La mejor forma de conservar el suelo es preservar las plantas y árboles.

Parte de los esfuerzos del parque nacional El Nevado incluyen la plantación y crecimiento de la vegetación nativa en el suelo expuesto, este proceso se hace a través de mallas especiales biodegradables para regenerar la vegetación en las zonas erosionadas. En los viveros del Parque se cultiva el pino Hartwegii cuyas raíces retienen los suelos y dificultan la erosión.

Los suelos forestales absorben cuatro veces más agua de lluvia que los suelos cubiertos por pastos y 18 veces más que el suelo deforestado; el suelo bien conservado contiene nutrientes para los árboles, plantas, animales y para producir alimentos, además ayudan a eliminar el bióxido de carbono de la atmósfera.

El Profesor Estanislao exhortó: “Todos podemos ayudar a disminuir los daños que causan el cambio climático desde casa. Por ejemplo las pilas desechables, no hay que tirarlas a la basura, hay que guardarlas y empacarlas muy bien para llevarlas a un centro de acopio. Hay que investigar dónde existen estos centros de acopio. Se pueden juntar las pilas y tenerlas listas para entregarlas, así evitamos que la basura se contamine. Otra cosa que podemos hacer en casa es separar la basura, hay mucha basura que se puede reciclar como el periódico, papel. También recipientes que se pueden reutilizar”.

Agregó: “El ahorro en la energía eléctrica es importante, el cambio en los focos ahorradores, así como también cambiar el refrigerador viejo. Compartir el auto, la ciudad no es tan grande y podemos recorrerla en bicicleta, aunque las autoridades tendrían que hacer algunos cambios en la ciudad para que se puedan implementar carriles exclusivos para las bicicletas”

Y finalizó: “Otra medida que podemos tomar en cuenta es usar el agua de la lavadora para limpiar el piso, regar las plantas, así no desperdiciamos. Todas estas medidas las podemos realizar en casa y también nos ayudan en la economía familiar”.

Los jóvenes del Sur ante el cambio climático

Luis Fernando 16 años, estudiante:

“El calentamiento global se ve reflejado por la contaminación de vehículos y la quema de productos plásticos como las llantas, el clima se ha hecho más difícil, más caliente y mas exagerado; mucha gente no se da cuenta o no quieren ver los cambios, yo pienso que debería haber más campañas de concientización y poder hacer algo por el planeta y nuestra ciudad”.

Verónica Espíritu 16 años, estudiante:

“Creo que el calentamiento global afecta muy fuertemente al país y los ciudadanos no estamos tomando conciencia para mejorar esta situación; no queremos ver la realidad y estamos contribuyendo a este proceso por sólo ver lo que nos conviene a nosotros; es fundamental construir nuevas máquinas que empleen otro tipo de energía que no contamine, como la del sol”.

Alejandra Ortiz 16, años estudiante:

“El calentamiento global es una consecuencia de los actos humanos que hemos sobreexplotando la naturaleza, por esto tenemos tantos problemas de salud y escasez de agua y alimentos. El problema sólo se puede controlar tomando medidas fuertes ante las grandes empresas. Yo contribuyo a mejorar el ambiente reciclando la basura de mi casa”.

8 Acciones que le ponen freno al cambio climático

1. Separar la basura. Es algo tan sencillo que todos pueden hacerlo, es también parte de la responsabilidad que se tiene al generar desperdicios orgánicos e inorgánicos en casa.

2. Disminuir consumo de energía. Cambiar a focos ahorradores. Apagar las luces cuando no las usas. Desconectar los aparatos eléctricos, para disminuir el consumo de energía además que permitirá ahorrar en el gasto familiar y los aparatos tendrán mayor tiempo de vida útil.

3. Consume alimentos naturales. Consumir alimentos sin conservadores ni elementos artificiales que dañan la salud y al medio ambiente. Preferir frutas y verduras de temporada mejora la salud y dañan menos al ambiente, además que es económico y beneficia al bolsillo.

4. Reduce el uso del automóvil. El coche es uno de los medios que más contaminan y dañan la calidad del aire. Camina. Usa la bicicleta. Organízate con amigos y vecinos para usar menos el auto, esto permite mejorar la economía familiar por el alto costo de los combustibles.

5. Reutiliza los envases. Los plásticos, el vidrio y el papel son elementos que se pueden reutilizar, dales vida útil en un sinfín de manualidades o centros de reciclado que existen en todas las comunidades.

6. No desperdiciar el agua. Es un elemento vital que se termina. Bañarse rápidamente. No dejar abierto el grifo cuando se lavan los dientes o las manos. Lavar ropa y trastes con la menor cantidad de agua posible. Regar plantas y jardines por las noches. No lavar pisos o banquetas.

7. Evita fugas en casa. De agua, luz, gas. Además de que ahorras evitas peligros y riesgos innecesarios.

8. Cuida al Planeta y enseña a los demás a hacerlo. Con el ejemplo primordialmente a los hijos.

Publicación en Impreso

Edición: 119
Sección: Remedios de mi Pueblo
Autor: Ruth y Mónica Barragán

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *