El deterioro ecológico, preocupación y tarea

Por: P. Luis Antonio Villalvazo y Cristian Rodríguez Pinto

 

Motivados por la encíclica del Papa Francisco Laudato si (Alabado seas, mi Señor) sobre el cuidado de la casa común, sacerdotes y seglares de la diócesis de Ciudad Guzmán y científicos se reunieron en un salón anexo del templo de Tepec, para reflexionar sobre los impactos ambientales provocados por el cambio climático en el sur de Jalisco.

La oración y la reflexión marcaron el inicio del encuentro en cuatro grupos organizados. En el centro de cada lugar estaban botellas de plástico, recipientes con agua sucia, productos chatarra, ramas secas, tierra y semillas. Una vez que los integrantes compartieron sus reflexiones sobre el significado de estos signos de muerte y vida, leyeron un texto bíblico del libro del Génesis y concluyeron rezando la oración escrita en la guía del material entregado a cada participante.

El padre José Toscano, luego de dar la bienvenida a los más de 60 participantes, aclaró que esta reunión es punto de convergencia de la reflexión que promueven los sacerdotes de la tercera vicaría desde hace varios años sobre las consecuencias del impacto ambiental en sus comunidades. Después subrayó la importancia de abordar el asunto del deterioro ecológico: “En su encíclica, el Papa Francisco considera que los problemas más importantes son el cambio climático, el agua y la tierra (…) Si son preocupantes para el Papa, con más razón deben serlo para nosotros sacerdotes y para todos los hombres de buena voluntad, que desde diferentes trincheras luchamos por una vida digna para todos”.

Enseguida, el padre Salvador Urzúa presentó y justificó la presencia de los académicos y estudiantes de la Universidad de Guadalajara (UdeG) y del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) que recientemente han hecho estudios sobre el cambio climático. “Nuestra preocupación sobre los efectos del cambio de clima en nuestra región nos llevó a acercarnos a la comunidad científica, porque queremos unirnos a personas e instancias que están luchando por la defensa de nuestra casa común desde la ciencia”, comentó.

Luego la exdirectora del Instituto de Astronomía y Meteorología de la UdeG, Valentina Davydova Belitskaya compartió los resultados de su investigación, que inició en el año 2012 y tituló: Estrategia regional para reducir la vulnerabilidad y mejorar la capacidad de adaptación al cambio climático en la región occidente del país. Una de las afirmaciones fue: “Jalisco ya está viviendo las consecuencias del cambio climático. Es una región muy vulnerable. Si la temperatura sigue en aumento, habrá pérdida de la biodiversidad; el agua va a escasear; la producción agrícola de temporal sufrirá un significativo descenso; la producción de maíz caerá hasta 30%, lo que representará una disminución de ingreso al sector rural hasta por 3 mil 590 millones de pesos al año”.

Además puntualizó que las concentraciones de bióxido de carbono, que provoca el calentamiento atmosférico, progresivamente desde la década de los ochenta, es responsabilidad de la actividad humana. “El clima en la tierra cambia en función de la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera, como el bióxido de carbono, que resulta de la quema de petróleo, gas y madera. Ante esta situación, el Gobierno debe crear políticas de estabilidad ambiental y realizar estudios que indiquen cuáles serán las cosechas que podrán sobrevivir en la región ante temperaturas cada vez más elevadas”, señaló.

Después se abrió el espacio a preguntas de los participantes. Una inquietud fue sobre los cohetes antigranizo que operan en la región y que muchos agricultores consideran que son los causantes del escaso temporal de lluvias. La respuesta de Belitskaya fue: “El cohete es un elemento externo, hay que estudiarlo. Así como lo introdujimos al ambiente, hay que eliminarlo y hacer el análisis a fondo. Una medida puede ser su prohibición por los reglamentos de ecología de cada municipio. Otra, es sustituir el uso de los cohetes de pólvora en las fiestas religiosas por algo igual de significativo, pero con menor impacto ambiental, pues sus explosiones producen contaminación sonora y atmosférica”.

En entrevista, el padre Lorenzo Guzmán, Rector del Seminario, manifestó que la intención es compartir el conocimiento de los científicos en las parroquias y repetir encuentros con científicos para impulsar la primera prioridad de nuestro Plan Diocesano de Pastoral.

Esta reunión, por la relevancia del tema, los desafíos planteados y la participación de los sacerdotes jóvenes, es una Página Viva que encierra la esperanza y el compromiso de pasar del conocimiento y preocupación a la tarea de luchar por una vida digna para nuestros pueblos.

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