Diez propósitos para el 2012

Cada vez que comienza un año, una de las tradiciones más socorridas por muchas personas es plantearse propósitos para los meses venideros. Prefigurar esas metas supone un ejercicio más o menos exhaustivo de evaluación de nuestro caminar a lo largo del año que concluye y anticipa las posibles soluciones a problemas y los asuntos positivos que debemos potenciar. Como cada inicio de año propongo una lista de diez propósitos que pueden ayudar a las y los lectores de La Jornada Jalisco a delinear sus metas para el 2012, año que sin duda se avizora con un horizonte difícil y excesivamente cargado en los procesos electorales.

Propósito 1. Soportar con serenidad las precampañas electorales. La gran mayoría de los mexicanos no somos ni simpatizantes ni miembros activos de los partidos políticos, sin embargo los primeros meses del año estaremos expuestos a los spots radiofónicos y televisivos, a los espectaculares, los volantes, los tweets y un sin fin de propaganda de los que aspiran a ganar las candidaturas a los puestos de elección popular en sus respectivos institutos políticos. A pesar de que hay leyendas y pautas que dicen que son mensajes dirigidos a los militantes de los partidos, de todos modos tendremos que ver y escuchar dichos mensajes. Ante la saturación de este ejercicio que desde mi perspectiva resulta muy cuestionable y poco útil, sólo queda cambiar de canal, pasar la página o simplemente dejar de mirar.

Propósito 2. Descubrir los matices entre las propuestas de la clase política en las campañas electorales. Aunque algunos se empeñan en demostrar que los partidos y sus candidatos ofrecen proyectos políticos contrarios, la experiencia empírica habla de se parecen en más cosas de las que se distinguen y que efectivamente las diferencias no son sustanciales y más bien los que encontramos son matices. Concediendo que si hay ciertas diferencias y matices, uno de las metas en 2012 es encontrar en medio de las campañas negras, la pobreza del debate, los apoyos de los poderes fácticos y la excesiva mercadotecnia, cuáles son los puntos donde las distintas propuestas políticas resultan realmente diferentes. El ejercicio resultará difícil, no sólo por lo anteriormente dicho, sino porque la cantidad de puestos en disputa dificultarán hacer un buen discernimiento. Para todas y todos los mexicanos por lo menos tendrían que poner sobre la mesa las propuestas de tres contendientes para tres elecciones (presidente, diputado y senador), si se vive en algunos de los siete estados que también tendrán elección local (como Jalisco) deberán comparar tres propuestas para otras tres elecciones (gobernador, diputado y presidente municipal). Sin duda que la cantidad de elecciones y la calidad de las campañas representarán un reto enorme para los electores.

Propósito 3. Habiendo encontrado los matices y las diferencias, habrá que entrar a una segunda reflexión en torno al debate entre los que proponen la abstención electoral, el voto blanco o nulo y el voto útil por la izquierda. En otros momentos no se cuestionaba el acto de votar, ya que se asumía que era un momento crucial en la vida de un país e incluso se le consideraba un deber cívico. En medio de la grave crisis del sistema político mexicano, creo que vale la pena hacer esa reflexión teniendo a la mano el análisis de las propuestas de los candidatos y sus partidos a los puestos de elección popular, para así tomar una decisión más sopesada.

Propósito 4. Poner freno al consumo por la vía del crédito. Frente a la estrategia de las empresas y del comercio de incentivar el consumo a través del crédito, no queda más que medirse, hacer cuentas, no caer en la tentación y no comprar más de aquello que se puede pagar en un plazo razonable y sin exponer el gasto ordinario de las familias. Sacar más tarjetas de crédito o ampliar el espectro de familiares y amigos que nos pueden prestar dinero no es la solución. Cuando pedimos prestado para pagar un crédito es un signo nítido de un mal manejo del mismo.

Propósito 5. Leer. Simplemente se trata de incrementar la lectura que cada uno hicimos durante el año que recién termina. Sin duda alguna que el 2011 nos dejó una gran lección y nos quedó a todos muy claro los problemas que se pueden originar por la falta de lectura.

Propósito 6. El problema de movilidad urbana en la Zona Metropolitana de Guadalajara continua y a pesar de las pavimentaciones y obras viales que se realizaron el año pasado este problema persiste. Por eso un buen propósito es dejar el auto por lo menos un día a la semana y atreverse a caminar la ciudad, a realizar algún trayecto en bicicleta o subirse al transporte público. El uso del transporte privado de forma masiva y única sigue siendo el gran problema en este rubro.

Propósito 7. La obesidad es un problema de salud pública que a su vez nos lleva a otras patologías y enfermedades, por eso comer saludablemente, erradicar la comida chatarra de nuestra dieta, bajar el consumo de azúcares y sales, renunciar a la comida rápida y volver a cocinar nuestros alimentos en casa puede retribuirnos una mejor alimentación, que además es muy posible que sea más barata. Aunado a lo anterior realizar cualquier tipo de actividad física que nos saque del sedentarismo urbano, puede propiciar un círculo virtuoso de salud y quizá las olimpiadas de Londres de este año nos motiven a hacer más deporte. Esperemos que por fin conozcamos el plan que tiene el Gobierno de Jalisco para las sedes panamericanas.

Propósito 8. Moderar el uso de la televisión. Sin duda alguna que ver tele nos puede reportar un buen momento de ocio, sin embargo cuando se convierte en “El Ocio” más importante e único es cuando estamos en problemas. Quizá un buen paso para moderar la excesiva exposición a la televisión (sobre todo a la programación de “altísima calidad” de la señal abierta) es sacar el aparato de las recámaras y de los comedores. Volver a transformar nuestros aposentos en lugares de lectura o las mesas para comer en espacios de conversación familiar puede resultar positivo.

Propósito 9. Controlar el miedo. Uno de los peores saldos del gobierno calderonista ha sido crear un entorno de miedo permanente y de sospecha sistemática hacia todos y todas. Sin dejar de tener una prudencia y precaución razonable y sin caer en la ingenuidad, controlar el miedo puede resultar un buen propósito para el 2012. Dejarnos inundar por este sentir nos puede paralizar y llevarnos a canjear cualquier cosa con el afán de conseguir la seguridad. El miedo nubla la vista y no permite un buen discernimiento.

Propósito 10. Finalmente una buena acción para el año venidero es construir ciudadanía en la cotidianeidad. Exigir derechos, reclamar justicia, ser solidarios con las causas más nobles, estar informados, participar en la vida pública, secundar las iniciativas comunitarias, denunciar la corrupción y la impunidad, organizarse para mejorar las condiciones de vida en nuestros entornos inmediatos son algunas de las actividades que podemos emprender en el 2012, y sin duda alguna con ello contribuiremos a tener un mejor país y un mejor estado.

Les deseo a todas y todos un excelente año 2012 donde cumplamos todos nuestros propósitos.

Publicado Originalmente en La Jornada Jalisco el 5 de enero de 2012.

Publicación en Impreso

Número de Edición: 115
Autores: Al tiempo con el tiempo
Sección de Impreso: Jorge Rocha

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