Amacueca: el agua que vuelve

Por: Alonso Sánchez

 

“Aquí, a Amacueca, vienen máquinas perforadoras que hacen excavaciones de 200 metros y no encuentran agua. En lugares más bajos tienen pozos de agua de 300 metros, y solo así se puede conseguir agua del subsuelo”, dijo Luis Franco Llamas ex presidente municipal. Sin embargo en este municipio se impulsó un programa para vivir en plenitud el derecho al agua.

Amacueca es un municipio en la región sur de Jalisco muy conocido a nivel estatal por su amplía producción de café, nuez y sobre todo de pitaya durante el mes de mayo. De hecho es más conocido por la pitaya que por los demás producto, incluso pocos llegan a saber que en sus entrañas existe un templo franciscano construido en el siglo XVI dedicado al Dulce Nombre de Jesús. También vive un hecho sobresaliente relacionado con el agua.

El señor Luis Franco Llamas, quien fuera presidente municipal de esta localidad en los periodos 1995 a 1999 y de los años 2001 al 2003, dice que Amacueca quiere decir “Agua que vuelve”, sin embargo en la página electrónica del Instituto Nacional para el Federalismo y el Desarrollo Municipal, INAFED, dice que “Amacueca proviene de amathl- cuepca que significa «Vuelta hueca» y de amec y huecapa que combinados se traducen como «Lugar alejado de la laguna»; otros lo interpretan como «Amates» o «Lugar de amates».

Pero la definición proporcionada por don Luis Franco se acerca más a lo que en sus entrañas guarda esta localidad.

“Si contáramos todos, nos podríamos encontrar ni 20 nacimientos de agua”. Así lo manifestó el ex presidente municipal al preguntarle sobre lo que guarda la ceja del cerro con la que colinda Amacueca. Y es que durante su primera administración en 1995 Luis Franco inicio un reconocimiento del territorio para poder aprovechar el vital líquido que emana de los “lloraderos de agua”.

“Durante los periodos en que estuve en la presidencia pude hacer las gestiones para que se pusieran cerca de 10 tomas de agua purificada en las calles de Amacueca, así como otras más en dos de sus delegaciones”, mencionó Luis Franco Llamas. Las tomas de agua se pusieron estratégicamente en los barrios del municipio.

Cuando algún visitante llega a esta localidad de poco más de 5 mil 500 habitantes, según datos del 2010 del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Información, INEGI, es común observar a personas llenando botes, garrafas, garrafones, o cualquier otro recipiente, con agua en pequeños grifos instalados en plena vía pública.  Es gratuita.

“Aquí el agua se puede tomar tal como te llega, pero para más seguridad se hicieron esas tomas con purificadoras” dice don Luis Franco.

Amacueca podría considerarse como una tierra bendita, por la cantidad de nacimientos de agua que tiene, se hacen esfuerzos por evitar que el líquido sea mal utilizado y aunque la mayoría de estos nacimientos se encuentran en ranchos que son propiedad privada, se han llegado a un acuerdo con sus dueños para que este líquido sea aprovechado de la mejor manera por toda la población y evitar su desperdicio.

Al preguntarle a algunos pobladores de esta localidad sobre el recurso del agua, los que se dedican al campo recordaron que en años pasados el agua se podía encontrar a 7 metros bajo tierra, sin embargo en la actualidad, en estos mismos lugares, tierras bajas, el agua ye se encuentra a más de 15 metros subterráneos. Incluso mencionan que se han traído perforadoras a la cabecera municipal y no encuentran agua en los 200 metros que excavan.

Luis Franco Llamas en la actualidad tiene 78 años de edad, de los cuales la mayor parte se ha dedicado al campo y a la construcción. Sin embargo durante los años en los que estuvo al servicio de su comunidad pudo gestionar, con ayuda de su equipo de trabajo, que algunos de los nacimientos de agua se encausaran para poder ser usados por la población del municipio y sus delegaciones.

Amacueca mantiene en la práctica, que el agua es un derecho que los pobladores deben de tener de manera gratuita. Pues el agua que sale de las tomas populares que se encuentran en la calle puede ser usada para beber, para lavar los alimentos, regar los sembradíos, incluso para el uso diario de los hogares.

Por lo que no solo es un beneficio para los habitantes de esta localidad, si no que algunos ciudadanos de otros municipios también acuden a Amacueca para llenar sus recipientes con agua y poder hacer uso del derecho a consumir agua de manera gratuita. Pues el agua brota de la tierra.

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