Mujeres sembradoras de vida | Página viva

 

El 4 y 5 de octubre en la Casa de Pastoral, se celebró El Foro Mujeres rurales por una agricultura para la vida. Ahí se compartieron los diagnósticos sobre salud ambiental de los municipios de Zapotlán el Grande, Tuxpan, Atoyac, Tapalpa, Mazamitla y San Gabriel, realizados por mujeres que integran la Red de Defensoras Jalisco; se pusieron sobre la mesa los problemas ambientales y de salud ocasionados por el uso y abuso de agro tóxicos implementados por la agroindustria que se ha apoderado de la tierra en el sur de Jalisco.

 

El sonido del caracol y el aroma a incienso se elevaron como el telón de fondo que se abrió para celebrar este encuentro. “La Madre Tierra nos recibe, nos cobija y alimenta, démosle también nuestro saludo y agradecimiento”, dijo Socorro Vallejo, abuela Tlanespilli, mujer conocedora de la cultura náhuatl, mientras Acela roció del aroma del incienso a cada una de las participantes, en torno al altar con frutas y símbolos indígenas.

 

Luego de una breve presentación, entre sonrisas y saludos, las participantes se dispusieron para lograr el objetivo del encuentro: informar y sembrar nuevos vínculos para la búsqueda y la realización de una agricultura para la vida, que reviertan los problemas de salud ambiental en nuestra región.

 

La mañana del viernes 4 de octubre, las palabras y testimonios de las seis mujeres participantes en el panel, prepararon la mesa donde compartieron los diagnósticos de sus municipios. Confirmaron que la salud ambiental no es una prioridad para los gobiernos en turno y advirtieron sobre el futuro que le espera a cada región sino se apuesta por un cambio en la manera de hacer agricultura.

 

“Estamos con una escasez de agua tremenda. El último diagnóstico arrojó que Ciudad Guzmán ya no tiene agua para más de cinco años. La mayor parte se está destinando a la agroindustria… si un árbol de aguacate ocupa de 200 a 250 litros de agua, entonces imagínense la cantidad de agua que se está empleando para el cultivo de aguacate”, señaló con fuerza Yáscara Silva, defensora encargada de compartir el diagnóstico de la región de Zapotlán el Grande.

 

Tras la llegada de los cultivos de berries, jitomate y aguacates al municipio de Atoyac “Mi marido y yo recurrimos a mover nuestras colmenas, no unos metros sino kilómetros, alejarlas de estos cultivos porque nos dimos cuenta de que los herbicidas las desorientaban, y por eso ya no regresaban a las colmenas. Tiempo después se diagnosticó que la miel producida en Atoyac, que era una de las mejores de Jalisco ahora es de las más contaminadas por agrotóxicos”, explicó con nostalgia Araceli Paniagua Barajas en su turno de compartir el diagnóstico de su municipio.

 

Por la tarde, los participantes marcharon juntos hacia el jardín Hidalgo, donde  bajo una ligera lluvia, los investigadores Felipe Lozano, Lizette Ramos de Robles, Jaime Morales y Gilda Ponce compartieron su experiencia y propusieron algunas sugerencias.

 

El segundo día, en torno al altar, se inició una reflexión sobre la necesidad e importancia de caminar juntos dando pequeños pasos para hacer realidad el sueño y el compromiso de seguir tejiendo esfuerzos y experiencias para fortalecer esta Red de Defensoras por la vida iniciada en 2017.

 

En su participación, Helen Juárez, investigadora del Centro Universitario del Sur, afirmó: “las mujeres en Jalisco son más sensibles de cuidar la vida. Al momento de afrontar lo que pone en riesgo la salud son mucho más receptivas. Luchan por la vida, resisten y protegen sus bosques”.

 

Como conclusión y proyección de este encuentro, los participantes organizados en cinco mesas de trabajo, identificaron las problemáticas en vistas a asumir acciones y compromisos para responder a las líneas de acción planteadas en salud ambiental, productores y consumidores, incidencia política, mujeres y derechos humanos, jóvenes y nuevas alternativas.

 

En plenario se comprometieron a dar los siguientes pequeños pasos: integrar a jóvenes a la Red de Defensoras, compartir los resultados de este Foro en espacios comunitarios, ser consumidores responsables, construir una agenda regional en salud ambiental. Luego, se comunicó que la proclama se dará a conocer el día 25 de noviembre, en el festejo del Día Internacional contra la Violencia y la Explotación de la Mujer.

 

El encuentro cerró con el compromiso de los jóvenes participantes de organizar el próximo foro que tendrá lugar en San Gabriel, Jalisco. Ahí se compartirán los avances de la agenda regional de salud ambiental recordando la frase: no hay mañana sin un sueño, no hay sueño sin esperanza.

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