El Poder Judicial de Jalisco a debate – A tiempo con el tiempo

No son las aptitudes y la experiencia, los argumentos fundamentales para designar a un juez o magistrado, sino las relaciones personales y políticas

Propuesta de reestructuración de la elección de magistrados y jueces.

En mayo Enrique Alfaro, gobernador de Jalisco, presentó públicamente su propuesta para la renovación de magistrados en el estado de Jalisco. Es bien sabido que desde hace algunos años las críticas al Poder Judicial de la entidad han aumentado. Casos como el del exmagistrado Luis Carlos Vega Pámanes, los señalamientos hacia Magistrados del Tribunal Administrativo, las críticas a Leonel Sandoval por su activismo político e incluso las deficiencias encontradas en la construcción de Ciudad Judicial, han colocado al Poder Judicial en el ojo del huracán y los reclamos sociales para que este poder funcione mejor y sea verdaderamente autónomo, son cada vez mayores y recurrentes.

En otros sexenios el Poder Legislativo fue el blanco de la presión social y ello obligó a que diferentes legislaturas fueran generando cambios dentro de este órgano, para así lograr una renovada plataforma que ayudará a un mejor desempeño, sólo por recordar la desaparición de las muy cuestionadas casas de enlace, o la revisión de la nómina dentro del Congreso. Es cierto que hace falta mucho por avanzar, pero hay pasos adelante en este poder autónomo. Ahora parece que toca el turno al Poder Judicial, que desde hace años requiere de una “cirugía mayor”.

En la propuesta del Gobernador de Jalisco hay un diagnóstico previo que soporta la iniciativa y que varios colectivos sociales y académicos comparten. El primer asunto es que la asignación de magistraturas se hace por reparto de cuotas, es decir, que los partidos políticos y los poderes fácticos se distribuyen la designación de jueces y magistrados, que eventualmente responderán políticamente a ellos, ya que el puesto se lo deben a esta relación política y no a sus capacidades técnicas.

Esto genera que no sean las aptitudes, las habilidades y la experiencia, los argumentos fundamentales para designar a un juez o magistrado, es decir, la clave para obtener un cargo de este tipo no es la preparación y la experiencia, sino las relaciones personales y políticas. Esto por supuesto deviene en que los impartidores de justicia no sean en algunos casos los más capacitados y que la autonomía real queda vulnerada.

Otra de las claves del diagnóstico del Gobernador de Jalisco es que señala que un problema serio del Poder Judicial, está relacionado a que sus miembros se eternizan en los cargos y no hay ninguna forma de evaluar su desempeño, esto redunda en un continuo deterioro de sus miembros al no tener ningún incentivo para prepararse mejor.

Aunque no está específicamente en la iniciativa, pero parte de este diagnóstico, son las redes de complicidades y corrupción que hay en el Poder Judicial y con particulares. Enrique Alfaro entregó a la Presidencia de México un mapa con estas relaciones y espera que de parte del Gobierno Federal haya una respuesta a este problema. Pero en la iniciativa lo que sí está presente es la necesaria y gradual renovación de los miembros del Poder Judicial.

En la propuesta de Enrique Alfaro hay varios asuntos que cabe la pena destacar:

Primero que se propone un método minucioso de elección de jueces y magistrados, donde se valora el conocimiento técnico y se ponderan otras virtudes de los futuros impartidores de justicia.

También que en el proceso de selección intervienen universidades, centros de investigación y el Comité de Participación Social del Sistema Estatal Anticorrupción. Además el Gobernador de Jalisco ya no propondrá al Congreso de Jalisco las ternas para la elección de magistrados. El tiempo del cargo se reduce a diez años con evaluaciones continuas, para evitar la permanencia vitalicia.

Otra propuesta es que los magistrados deberán someterse a exámenes de control de confianza. Que habrá paridad de género en la elección de magistrados, ya que ahora será alternada entre mujeres y hombres. Si no hay acuerdo en el Congreso para la elección de magistrados, se hará una insaculación entre los mejores perfiles.

Como se puede ver, la propuesta del Gobernador sí tiene los elementos para generar una reestructuración del Poder Judicial y con ello ganar en autonomía real y en mayor preparación técnica. Habrá que ver cómo se desarrollará en el Congreso Local la iniciativa, pero tenemos que reconocer que en este caso, la iniciativa de Enrique Alfaro es un buen comienzo en este proceso.

Publicación en Impreso

Edición: Número 184 – Junio 2019

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