Adiós al plástico – Vientos del sur

En las escuelas de la localidad se han realizado diversos talleres de educación ambiental y el cuidado del agua.

En Amacueca hay comercios que no dan bolsas de plástico.

Dentro de una bolsa de colgadera se ponía otra bolsa más pequeña de jitomates, otra más de frijol, algunas para el azúcar. Esa cantidad de plástico tiene una vida útil de unos cuantos minutos, pero su poder de ensuciar las aguas y el suelo dura décadas. Un océano de plásticos que amenazan con asfixiar al mundo.

 

La respuesta de autoridades y población en el municipio de Amacueca fue sumarse al decreto establecido en la Ley Estatal de Equilibrio Ecológico de Protección al Ambiente, en el que se contempla la reducción o eliminación de la bolsa de plástico en los comercios. Se vive el regreso de la costalilla.

 

La presidenta municipal, Luz Elvira Durán Valenzuela, explicó que luego de realizar la propuesta al pleno del Ayuntamiento en una sesión ordinaria el pasado 26 de octubre del 2018, quedó aprobado por unanimidad de votos se elimine el uso de la bolsa de plástico en el municipio.

 

La primer edil señaló que “han tenido grandes avances, pero aún no se ha logrado el 100%” y añadió: “en el municipio ya hay comercios que no dan bolsas de plástico a las personas que van a comprar su canasta básica, por ejemplo, las personas que compran los productos básicos el pollo, la carne, las verduras llevan su traste o bolsa de tela, ambos tienen un gran beneficio tanto económico como ecológico”, expuso.

 

El municipio tiene antecedentes, pues si bien en la cabecera comenzaron estas prácticas en la localidad de Tepec “ya tienen varios años con esta iniciativa, tuvimos una plática con los comerciantes de allá, y la gente sabe que si quieren una bolsa se les va a cobrar cinco o diez pesos”.  La funcionaria agregó que promueven la limpieza de diversos lugares del municipio, y que en estas acciones también participan integrantes de la sociedad civil.

 

Además de la medida que prohíbe el entregar materiales plásticos en los comercios, la comunidad ha emprendido acciones educativas. En las escuelas de la localidad se han realizado diversos talleres de educación ambiental y cuidado del agua, con los que se busca que los niños tomen un papel importante en la sociedad y que sean ellos quienes trasmitan el mensaje a su familia.

 

El siguiente paso es que además de las escuelas, el mensaje se lleve a los adultos y en los siguientes meses se realicen pláticas con temas de educación ambiental, así como campañas de separación de residuos con la finalidad de concientizar a la población sobre la importancia de nuestros recursos naturales.

 

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas, cada año se vierten a los océanos alrededor de 13 millones de toneladas de plástico. Lo que provoca la muerte de miles y miles de especies marinas.  Se pronostica que para el año 2050 habrá más plástico que peces en los mares, y que esto afectará de manera significativa, debido a que hay más de 3 mil millones de personas que dependen de los mares y océanos.

 

Se estima que cada día Jalisco produce 780 toneladas de plástico que no se puede reciclar. En el Congreso de Jalisco se discutió y aprobó la iniciativa para prohibir el uso de plásticos en la entidad, sin embargo las leyes aprobadas otorgan a los municipios la obligación de vigilar que no se produzcan ni se consuman, no obstante, especialistas han señalado que no todos los municipios cuentan con la capacidad técnica para realizar la labor que se les obliga.

 

Los cálculos que hacen las autoridades es que del total de basura que se produce en Jalisco 12% es de plásticos que no se pueden reciclar.

 

Los industriales dedicados a la producción de plásticos, agrupados en la Asociación Nacional de Industrias del Plástico han condenado las medidas, señalando que los municipios no podrán revisar el cumplimiento de la norma, las medidas son insuficientes, pues por ejemplo aunque se formó una fuerte crítica hacia los popotes, eliminarlos representaría una reducción de apenas medio punto porcentual.

 

De cualquier manera el mayor reto sigue en manos de la población, que como consumidor final evite el consumo de bolsas y plásticos, al sustituirlas por otros más duraderos. Asumiendo el compromiso que corresponde a los seres humanos el cuidado de la tierra y sus recursos naturales.

Publicación en Impreso

Edición: Número 184 – Junio 2019

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