Los Paixtles de San Andrés | Raíces del sur

Un grato obsequio para los sentidos es observar el danzar pausado, escuchar las pequeñas sonajas entremezcladas con las notas del violín y la vihuela; sentir las melodías  como la viborita, la acarreadera y el jarabito; contemplar lleva a otros tiempos y lugares.

 

Los Paixtles se llama una danza del Sur de Jalisco, se sabe que es de origen prehispánico y de un pueblo llamado San Andrés Ixtlán. Paixtles en lengua Náhuatl, significa “hombres de heno” este elemento es fundamental en la vestimenta o traje que utiliza esta antigua danza.

 

Juan Manuel Tadeo Bernardino de 40 años de edad -hijo de Eligio Tadeo Mariano y nieto de Manuel Tadeo Marín-  es el actual representante del grupo encargado de que esta danza tenga continuidad. Amable y orgulloso de la danza explicó: “los indígenas naturales de aquí de San Andrés, cuando fue la conquista de los españoles, se escondían entre árboles y heno, razón por lo que la conquista en este lugar, no fue tan rápida como en otros lugares circunvecinos, pues el heno, hierva grisácea de tallos colgantes de varios metros de largo, por su forma de crecer sobre ramas de árboles,  ocultaba a los indígenas”.

 

Se cuenta un relato que afirman que los naturales adoraban al Dios sapo, que era una piedra, en ese tiempo esta danza ya existía y danzaba a su Dios, y así transcurrió hasta llegar a danzarle al patrono del pueblo: San Andrés, como acción de gracias por todo lo que Dios provee. Juan Manuel agregó: “yo lo hago por tradición, ya que la mayor parte de mi vida he convivido con esta danza”.

 

La danza tiene un orden: “en la parte delantera va a quienes nombramos “Monarcas” ellos son la dualidad del tiempo de la conquista en adelante, fusión de españoles e indígenas; continúa el “Paixtle” con su penacho, el de enseguida es la resurrección después del genio llamado “el viejo” y al final van los que traen vara y un animalito nombrados genios, ellos representan a los primeros danzantes que hubo”.

 

Esta danza se organizaba por  cargos o mayordomías, integrados por familias, quienes se hacían cargo de todo lo  necesario,  se conformaba con puros hombres, poco a poco y gradualmente las mujeres se fueron integrando. Hay cambios, desde el 2005, se formó un grupo: “mi abuelo, mi padre, los hermanos de mi papá, en fin la familia Tadeo Bernardino y algunas otras personas como Clementina Guzmán, Pedro Tiburcio, Juan José Jiménez, Miriam y Socorro Gil, Elena Bernabe, Araceli Guzmán y más gente que no viene a mi memoria, formamos un comité para distribuir gastos y actividades, pues son bastantes las que realizamos para nuestras presentaciones”.

 

Cada integrante elabora su traje que consiste en penachos y vestimenta o zurrón, el traje de heno se inicia con una armazón de bejuco que se une con alambre, enseguida se coloca un costal de ixtle, luego se hacen tiritas de heno que se amarran al costal con pedacitos de cordoncillo, cada quien la cantidad que desee llevar: “el heno en nuestro pensar simboliza la madre tierra; el penacho, está fabricado con otate y ramas de granado, se adorna con flores de papel crepé en color rojo morado blanco verde azul y rosita, la manera como lo creamos para nosotros significa: los colores del arcoiris, su forma es el resplandor del astro rey al amanecer; la máscara significa la humanidad, se hace con mesontle de maguey, se extrae cuando el maguey deja de producir y como ya tiene hijitos ahí mismo los replantamos para que no se extingan”.

 

En el calendario están marcadas varias fechas para la danza, el 30 de noviembre en la fiesta de San Andrés, además en la fiesta de San José en Ciudad Guzmán. Son entre 25 y 40 personas los que conforman la danza.

 

Juan Manuel agregó: “mis dos hijas María Guadalupe y Vanesa, ya tienen algo de tiempo danzando con los Paixtles, lo hacen por propia convicción y herencia que ya traen de familia, mi hijo Juan Manuel se hace cargo del sonido, cuando no viene el violinista de Ciudad Guzmán, el señor Raimundo Vázquez y su acompañante que toca la vihuela”.

 

Así es una forma de continuar esta hermosa tradición en este pueblito, conformado mayoritariamente de gente orgullosa de sus raíces indígenas; otra es la nueva danza de niños nombrada Paixtles Guadalupanos; en la organización de estos niños existe un equipo coordinador, entre los integrantes del mismo, están Marta Leticia Chávez y Juan Antonio Hernández.

 

 

Por: María de Jesús Ramírez

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