Leonora Carrington, vida y obra

Leonora, la mujer, la artista, llena de rebeldía y creatividad, irreverente, feminista y con una actitud ante la vida llena de buen humor, plasmó en su obra los mitos celtas junto con el mundo mágico que descubrió en México. La pintora, escritora y escultora mexicana de origen inglés falleció el 25 de mayo del presente año a la edad de 94 años en la ciudad de México, considerada como la única sobreviviente del movimiento surrealista iniciado en la época de la postguerra.

Leonora Carrington nació en South Lancaster, Inglaterra el 6 de abril de 1917. Fue la segunda y única mujer de cuatro hijos de una familia de la alta sociedad.

En el año de 1936 ingresó en la academia Ozenfant, en la ciudad de Londres. Al año siguiente conoce a quien la introdujo indirectamente en el movimiento surrealista: el pintor alemán Max Ernst, a quien encontró en un viaje a Paris y no tardó en establecer una relación sentimental. Durante su estancia en esa ciudad entró en contacto con el movimiento surrealista y convivió con personajes notables del movimiento como Joan Miró y André Breton así como con otros pintores que se reunían alrededor de la mesa del café Les Deux Magots, como el pintor Pablo Picasso y Salvador Dalí.

La obra de Leonora Carrington trata de plasmar el mundo de los sueños y de los fenómenos del subconsciente humano, a esto se lo conoce como corriente surrealista. El surrealismo no sólo afectó al mundo de la pintura, sino también al cine, la fotografía, el teatro, la poesía entre algunas manifestaciones artísticas. Es el resultado de un mundo aparentemente absurdo, ilógico, en el que los fenómenos del subconsciente escapa al domino de la razón.

Para 1938 escribió una obra de cuentos titulada “La casa del miedo” y participó junto a su pareja Max Ernst en la exposición internacional del surrealismo en Paris y Ámsterdam.

Previamente a la ocupación nazi de Francia en 1939, varios de los pintores del movimiento surrealista, incluyendo a Leonora Carrington, se volvieron colaboradores activos del Kunstler Bund, movimiento subterráneo de intelectuales antifascistas. Al acercarse la guerra entre Francia y Alemania, el arresto en 1939 de Max Ernst por parte de las autoridades francesas, causó en la pintora un episodio de depresión nerviosa, del cual se restableció rápidamente, sólo para verse obligada a huir a España, ante la invasión nazi. En España sufrió otro colapso nervioso, que causó su internamiento en un hospital psiquiátrico de Santander. De este período la pintora guardaría una marca indeleble, que afectará de manera decisiva su obra posterior.

En 1941 escapó del hospital y arribó a la ciudad de Lisboa, donde encontró refugio en la embajada de México. Allí conoció al escritor Renato Leduc, quien terminaría ayudándola a emigrar. Ese mismo año contrajeron matrimonio y Leonora viajó a Nueva York. En 1942 emigró a México y en 1943 se divorció de Renato Leduc.

Después del divorcio, ya en México, se casó con el fotógrafo húngaro Emerico Weisz, que es el padre de sus dos hijos: Gabriel, poeta intelectual y Pablo, artista surrealista y doctor. En México restableció sus lazos con varios de sus colegas y amigos surrealistas en el exilio, quienes también estaban en ese país, tales como André Breton, Benjamin Péret, Alice Rahon, Wolfgang Paalen y la pintora Remedios Varo, con quien mantuvo una amistad particularmente duradera.

Lo mexicano se plasmó en su obra creativa, siendo una muestra el mural “El mundo mágico de los mayas” que pintó en 1963 para el Museo Nacional de Antropología de Chiapas, en donde mezcló a la perfección las imágenes del libro sagrado de los mayas con la gran magia del misticismo precolombino.

También durante la época de los sesentas escribió “La invención del mole” una obra de teatro donde se mezcla la leyenda de la invención del mole con la pasión culinaria de la autora por la alquimia gastronómica, pasando por el enfrentamiento de dos culturas, imaginando que el arzobispo de Canterbury vista la corte de Moctezuma.

Para el 14 de noviembre del 2004 fue condecorada por parte del Order of the British Empire por la Reina Isabel II del Reino Unido y fue ganadora del Premio Nacional de Bellas Artes por el gobierno de México en 2005. La obra de Leonora Carrington se inspiró en un mundo personal, íntimo y subjetivo, que surge de una fértil imaginación, influida fuertemente por los surrealistas y estimulado por lecturas fantásticas y esotéricas que fue aprehendiendo a lo largo de su vida. Las imágenes de las pinturas y relatos que produjo en el transcurso de los últimos sesenta años, residen en un lugar de encantamiento en el que todo puede suceder, paisajes llenos de luz, colores y magia, imágenes que como sacadas de un sueño, seguirán brillando con el paso de los años.

Publicación en Impreso

Número de Edición: 111
Autores: Claudia Barragán
Sección de Impreso: Pinceladas

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