Homilía para el Viernes Santo 2015

Huyó para no ser proclamado rey

Viernes Santo B 15

Después de la multiplicación de los panes, cuando las gentes se quisieron llevar a Jesús para proclamarlo rey, Él huyó al monte. Fue curioso que una de las razones para condenarlo a la muerte de cruz, fue precisamente la de ser rey. Fue interrogado por Pilato varias veces si era el rey de los judíos. Jesús no negó su condición real, pero aclaró que su Reino no era como los de este mundo, llenos de codicia, poder, ambición, dominio; y, además, que reinaba con la verdad.

Huyó para no ser proclamado rey

Textos: Is 52, 13-53, 12; Hb 4, 14-16; 5, 7-9; Jn 18, 1-19, 42.

Viernes Santo B 15

Después de la multiplicación de los panes, cuando las gentes se quisieron llevar a Jesús para proclamarlo rey, Él huyó al monte. Fue curioso que una de las razones para condenarlo a la muerte de cruz, fue precisamente la de ser rey. Fue interrogado por Pilato varias veces si era el rey de los judíos. Jesús no negó su condición real, pero aclaró que su Reino no era como los de este mundo, llenos de codicia, poder, ambición, dominio; y, además, que reinaba con la verdad.

Esto desajustó a Pilato; comparó a Jesús con Barrabás, lo mandó azotar y lo entregó a los sumos sacerdotes, a sus servidores y a muchos otros, para que lo crucificaran; además, mandó que pusieran sobre su cabeza el motivo de su crucifixión: “El rey de los judíos”. Jesús huyó para no ser proclamado rey y acabó muerto en la cruz. En todo el proceso la referencia fue su condición real: “¡Viva el rey de los judíos!”, “Aquí tienen a su rey”, “¿A su rey voy a crucificar?”.

Con esta celebración reconocemos la entrega de Jesús por la causa del Reino de justicia, amor, verdad; pedimos perdón por quienes lo llevaron a la muerte y lo siguen asesinando hoy por la injusticia y la violencia, personales, grupales y estructurales. Con el gesto de la adoración de la cruz agradezcamos la entrega de Jesús, el Rey, por su pueblo, una muerte redentora. Al recibir su Cuerpo en la Comunión sacramental comprometámonos a trabajar por su Reino.

3 de abril de 2015

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