Homilía para el Jueves Santo 2017

Memorial y entrega

Jueves Santo B 15

Hoy Jueves Santo celebramos tres regalos de Jesús para nosotros: la Eucaristía, el mandamiento del amor y el ministerio sacerdotal. Con la celebración de esta tarde damos gracias a Dios por estos dones, que tienen dos características: el memorial y la entrega. Se trata de actualizar la vida de Dios en medio de su pueblo, algo que pasó y que se sigue haciendo presente, pero que también trae un compromiso de vida para quienes lo celebramos.

Memorial y entrega

Textos: Éx 12, 1-8. 11-14; 1 Cor 11, 23-26; Jn 13, 1-5.

Jueves Santo B 15

Hoy Jueves Santo celebramos tres regalos de Jesús para nosotros: la Eucaristía, el mandamiento del amor y el ministerio sacerdotal. Con la celebración de esta tarde damos gracias a Dios por estos dones, que tienen dos características: el memorial y la entrega. Se trata de actualizar la vida de Dios en medio de su pueblo, algo que pasó y que se sigue haciendo presente, pero que también trae un compromiso de vida para quienes lo celebramos.

En la Última Cena, Jesús estaba actualizando la Pascua de los israelitas, en la que ellos siguieron las indicaciones que Dios les dio antes de sacarlos de la esclavitud en Egipto, tal como escuchamos en el texto del Éxodo. Dios se comprometió a pasar aquella noche por Egipto para herirlo y abrir la puerta para que su pueblo comenzara su caminar hacia la libertad. Y así lo cumplió: en las casas de los israelitas, que tenían sus puertas rociadas con la sangre de los corderos, pasó de largo y siguieron con vida. Dios les pidió celebrar su paso, es decir su Pascua, año tras año y de generación en generación. Ese era el memorial que Jesús y sus amigos estaban viviendo en lo que llamamos la Última Cena de Jesús. Y él dio un paso más: anunció su propia Pascua.

En el memorial de la pascua israelita, Jesús se entregó de dos maneras: con el servicio y con la ofrenda de su Cuerpo y su Sangre. Antes de cenar, lavó los pies a sus discípulos. Hizo lo que hacían solamente los esclavos con los invitados o las visitas que llegaban a casa: lavar los pies de quienes vienen de camino. Su servicio no fue únicamente para con los enfermos, pobres, endemoniados, hambrientos, pecadores. También lo hizo a favor de sus amigos. Con esto puso en práctica aquello que les había dicho de que era el último de todos y el servidor de todos. En la celebración del memorial israelita, se entregó al servicio de los suyos. Pero luego les pidió que se lavaran los pies unos a otros, que se hicieran servidores unos de otros, que se abajaran unos para el bien de los otros. Eso mismo nos pide a nosotros hoy. El servicio lo tenemos que aprender y cultivar en la vida de las familias y en la vida del barrio. Ese compromiso lo renovamos en esta tarde, no únicamente al realizar el rito del lavatorio sino al comulgar sacramentalmente.

La otra manera de entregarse de Jesús en la Última Cena, fue dándose en el pan y en el vino. Al partir el pan, según lo que nos narra san Pablo, dijo que ese era su cuerpo que se entregaba por todos. Al pasar el cáliz dijo que era la nueva alianza que se sellaba con su sangre, es decir, entregaba toda su vida. En el memorial de la pascua judía, Jesús se entregaba totalmente. Pero, al pasar tanto el pan como el vino, pidió que hiciéramos eso mismo en memoria suya. Quiere decir que sus discípulos debemos hacer memoria de Jesús entregándonos por los demás y no sólo repitiendo el rito.

Este memorial realizado con la entrega de la vida, lo tenemos como compromiso por el sacramento del Orden los ministros ordenados. No somos para ser servidos sino para servir, no estamos para que nos laven los pies sino para lavarlos, no somos para recibir alabanzas y beneficios sino para entregar nuestra vida al bien de la comunidad. A nosotros Jesús nos dice de manera especial que hagamos eso en memoria suya, con las palabras pero sobre todo con las opciones y las actitudes de la vida diaria. Pidamos al Señor que los ministros ordenados, especialmente los presbíteros, seamos fieles en el cumplimiento de este memorial con la entrega de la vida.

Dispongámonos a actualizar este memorial de Jesús en la celebración Eucarística.

13 de abril de 2017

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