Guía para la celebración dominical en familia (17 de enero de 2021)

Les compartimios una guía para la celebración dominical de la Palabra en familia, para mañana 17 de enero.

Seguir y encontrar a Jesús

Celebración dominical de la Palabra en familia – 2º Domingo ordinario – 17 de enero de 2021

Parroquia de Santo Niño Milagroso, en Huescalapa, Jal.


  • Tener un altar con la Biblia abierta en Jn 1,35-42, el cirio encendido y flores. Una imagen de Jesús; imágenes de sus ídolos deportistas o artistas u otros. Letreros: “¿Qué buscan?”, “¿Dónde vives?”, “¡Vengan y lo verán!”.

 

INICIO

CANTO: Evangelio – Kefás (Jn. 1, 35-42).

(Se puede encontrar y descargar en YouTube: https://www.youtube.com/watch?v=oJ79YltSh-8).

PAPÁ:     Este domingo, unidos a familias y comunidades reunidas por todo el mundo, agradecemos a Dios como familia la Resurrección de Jesús, su Hijo. En el evangelio de san Juan nos vamos a encontrar con la experiencia de los primeros dos discípulos de Jesús. Celebremos con gusto.

MAMÁ:    Iniciamos En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

¿Qué vemos en el altar? Cada quien nos platica lo que sabe de sus ídolos, cuyas fotografías trajimos. ¿Qué conocemos de Jesús? ¿Qué nos hace pensar todo esto?

PAPÁ:     Pidamos perdón a Dios por lo poco que nos interesamos por Jesús y por lo poco que conocemos de Él. A cada petición respondemos: Perdónanos, Señor.

 

PALABRA DE DIOS

PAPÁ:     San Juan nos describe la primera experiencia que tuvieron dos discípulos de Juan Bautista —Juan y Andrés— en su encuentro con Jesús. Escuchemos con atención el texto del evangelio.

  • Uno de los hijos toma la Biblia del altar y lee Jn 1,35-42 (Nota: si es necesario se lee otra vez).

Volvamos a lo que nos presenta el texto del evangelio: ¿Qué les dijo Juan a sus discípulos de Jesús cuando lo vio pasar? ¿Qué hicieron ellos al oír a Juan? ¿Cuál fue la pregunta de Jesús a los dos? ¿Qué le respondieron? ¿A qué los invitó? ¿Qué hicieron ante la invitación? ¿A qué hora sucedió esto? ¿Qué le platicó Andrés a Simón, su hermano? ¿Con quién lo llevó? ¿Qué le dijo Jesús a Simón al mirarlo?

MAMÁ:    Juan y Andrés son los primeros discípulos porque son los primeros que siguen a Jesús. Ser discípulo es sinónimo de ser seguidor. Dejaron a Juan Bautista, su maestro, para seguir a un nuevo Maestro: Jesús. El evangelista recuerda las primeras palabras de Jesús: “¿Qué buscan?”; esta es la misma pregunta que la comunidad hace a quien quiera recibir el Bautismo y convertirse en discípulo o discípula de Jesús: “¿A quién buscas?”.

La convivencia con Jesús es fundamental en nuestra vida. No tenemos derecho a confesarnos seguidores suyos si no lo seguimos en su camino y estilo de vida; no podemos llamarnos discípulos y discípulas de Jesús si no nos encontramos con Él. Además de vivir el encuentro con Jesús, otra tarea que tenemos es convertirnos en testigos suyos para interesar a otros a buscarlo y encontrarse con Él, como hizo Andrés con su hermano Simón.

¿Qué nos hace pensar esto? (Cada quien comparte su reflexión).

¿Qué vamos a hacer para mejorar nuestra experiencia de seguir y conocer a Jesús, para ser sus testigos en la comunidad?

 

ORACIÓN Y BENDICIÓN

PAPÁ:     Como respuesta al evangelio, vamos a elevar nuestra oración de alabanza a Dios.

MAMÁ:    Tú pones, Señor, un cántico nuevo en nuestra boca, un himno a tu grandeza y a tus designios de salvación. Por eso elevamos nuestra oración para alabarte, bendecirte y decirte lo bueno que eres con nosotros.

HIJO:       Te bendecimos Padre bueno porque nos enviaste a tu Hijo, el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, quien nos pregunta qué buscamos y nos invita a ir con Él para que lo conozcamos y seamos sus amigos.

PAPÁ:     Sabemos que Jesús, tu Hijo, vive entre los pobres, los inocentes, las víctimas de la violencia, los pecadores arrepentidos, los descartados de la sociedad, los hombres y mujeres de buena voluntad, y en ellos nos espera.

HIJA:       Te alabamos, Padre, porque allí, en todas esas personas, está Él y allí, con ellas, nos invita a estar con Él, compartiendo el pan de lágrimas y de gozos.

TODOS/AS: Bendito seas, Señor, porque Jesús en el Bautismo nos invitó a seguirlo, conocerlo y convertirnos en testigos suyos para los demás. Haz que tu Espíritu siempre nos sostenga e ilumine en esta experiencia de seguimiento a tu Hijo. Padre nuestro

MAMÁ:    Hacemos la señal de la cruz sobre nuestra frente, mientras decimos: El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna. Amén.

  • Canto final: Evangelio – Kefás (Jn. 1, 35-42).

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