Guía para la celebración dominical de la Palabra en familia (17 de mayo de 2020)

Les compartimos una guía para la celebración dominical de la Palabra del próximo 17 de mayo, 6º de Pascua.
Ojalá les ayude en su vida familiar y comunitaria en su barrio, colonia o rancho.
Saludos.

Cumplir los mandamientos de Jesús

Celebración dominical de la Palabra en familia – 4º domingo de Pascua – 17 de mayo de 2020

Parroquia de Santo Niño Milagroso, en Huescalapa, Jal.

 

  • Tener un altar con la Biblia abierta en Jn 14, 15-21, el cirio encendido y una imagen de Jesús; varios letreros con su respectiva imagen y al centro una imagen del Espíritu Santo: “Servicio”, “Comunión”, “Perdón”, “Solidaridad”, “Hermandad”, “Justicia”, “Misión”.

 

INICIO

CANTO:  Un mandamiento nuevo (Se puede descargar en YouTube: https://www.youtube.com/watch?v=77bHBs6J2lY).

 

PAPÁ:      Con esta celebración dominical que vivimos en familia, nos unimos a toda la Iglesia y a todas las familias que, como Iglesias domésticas, también están reunidas para encontrarse con la Palabra de Dios y dar gracias por la Resurrección de Jesús. Hoy, Jesús anuncia la venida del Espíritu Santo que nos ayuda a cumplir sus mandamientos.

MAMÁ:    Iniciamos En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Viendo el altar, comentemos. ¿Qué nos hace pensar?

Al principio de nuestra celebración, y para prepararnos a escuchar la Palabra de Dios, vamos a pedirle perdón porque, aunque los sabemos, no cumplimos los mandamientos que nos dio Jesús.

  • Nota: Cada quien elige un letrero y hace una oración para pedir perdón a Dios, de acuerdo a lo que está expresado en él.

TODOS:  Danos tu perdón, Padre bueno.

 

PALABRA DE DIOS

PAPÁ:      Vamos a leer y reflexionar el Evangelio que se proclama en todas las celebraciones de este domingo. Escucharemos a Jesús, que nos pide cumplir sus mandamientos como expresión de que lo amamos a Él. Nos preparamos para escucharlo cantando Aleluya:

MAMÁ:    El que me ama, cumplirá mi palabra, dice el Señor; y mi Padre lo amará y vendremos a él.

HIJO/A MAYOR: Toma la Biblia del altar y lee Jn 14, 15-21 (Nota: Si es necesario, se lee otra vez el texto).

PAPÁ:      ¿Qué nos llamó la atención de este texto de san Juan? ¿En qué se nota el amor a Jesús? ¿Qué promete rogarle al Padre para sus discípulos? ¿Dónde habita el Espíritu Santo? ¿Dejará desamparados Jesús a sus discípulos? ¿Qué pasa con quien acepta y cumple los mandamientos de Jesús?

MAMÁ:    Lo que leímos del evangelio de Juan es parte de lo que Jesús dijo a sus discípulos durante la Última Cena, cuando se estaba despidiendo de ellos para ir a la muerte en la cruz, resucitar y volver al Padre. La vida cristiana es una vida en el Espíritu, centrada en el mandamiento del amor. Por eso, Jesús prometió enviarlo junto con el Padre a sus discípulos y discípulas. Nosotros lo recibimos en el Bautismo; desde entonces el Espíritu Santo habita en nosotros para que nos ayude a vivir los mandamientos de Jesús. Vamos a recordar algunos de ellos y a comentar si los estamos cumpliendo o no.

Cada quien va a leer un mandamiento y nos ayuda a ver si lo vivimos aquí en nuestra familia y en el barrio y en qué se nota. Al terminar cada reflexión, cantamos el estribillo: Un mandamiento nuevo nos da el Señor: que nos amemos todos como Él nos amó.

  • “Ámense unos a otros como yo los he amado” (Jn 13, 34).
  • “El que quiera ser importante, que se haga servidor de los demás, y el que quiera ser el primero entre ustedes que se haga esclavo de todos” (Mc 10, 43-44).
  • “Si tu hermano peca, repréndelo, y si se arrepiente, tienes que perdonarlo. Y si siete veces al día peca contra ti y las siete veces vuelve a ti diciendo: ‘He pecado’, lo perdonarás” (Lc 17, 3-4).
  • “Traten en todo a los demás como ustedes quieran ser tratados” (Mt 7, 12).
  • “Vete y haz tú lo mismo” que el buen samaritano (Cf. Lc 10, 30-37).
  • Ante el hambre de la gente, “denles ustedes de comer” (Mc 6, 37).
  • “Vayan por todo el mundo y proclamen el Evangelio a toda creatura” (Mc 16, 15).

 

PADRENUESTRO Y BENDICIÓN

MAMÁ:    Recemos la oración de los hermanos que Jesús nos enseñó: Padre nuestro

PAPÁ:      Pidamos a Dios su bendición, para que nos ayude a vivir el mandamiento del amor entre nosotros y a proyectarlo en el servicio como familia hacia nuestro barrio.

(Nota: Primero entre esposos y luego entre hermanos, cada quien pone la mano sobre la cabeza de otro y le dice: Que Dios Padre y Madre te bendiga, para que el Espíritu Santo que recibiste en el Bautismo te ayude a cumplir los mandamientos de Jesús. Al recibir la bendición, cada quien responde: Amén, y se signa).

  • Cantar nuevamente: Un mandamiento nuevo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *