Gente que valora la vida

“Siempre ten presente que la piel se arruga, que el pelo se vuelve blanco, que los días se convierten en años… Pero lo importante no cambia. Tu fuerza y tu convicción no tienen edad.”

(Madre Teresa de Calcuta).

Don Aurelio Ábrica García

Es un adulto mayor que vive la dura realidad de este segmento poblacional. Durante toda su vida trabajó en el campo y en la ordeña para mantener a su familia. Cuando el trabajo se acabó, buscó junto con su esposa la forma de salir adelante; empezaron a vender comida y otras tantas cosas, pues de su trabajo no obtuvo pensión ni seguro médico. Cuando su esposa fallece, tuvo que enfrentar la difícil situación y seguir adelante para mantener a una hija adolecente. Durante las noches cuida a uno de sus hermanos que está muy enfermo; sus familiares le dan una ayuda económica; con ese ingreso extra va saliendo adelante con los gastos. Como dice don Aurelio: “El día que me enfermo no vendo y no hay para comer; como en todo, siempre hay buenas y malas temporadas”. Sin embargo, a pesar de lo duro de la vida, no pierde el ánimo optimista para salir adelante y seguir luchando.

Alicia Arias

“Para vivir en armonía y fomentar la felicidad se deben tomar las cosas con calma, saberla llevar con todas las personas y amar sobre todo a la familia”.

Los esposos Sergio Gómez y Lilia Rodríguez


“El secreto para vivir felices es vivir bien, manteniendo unida a la familia en armonía y convivir con los hijos. Nosotros siempre andamos juntos para todos lados con los hijos y los nietos. Esto nos permite estar reunidos y demostrarles nuestro apoyo, cariño y el valor de la unidad familiar”.

Emilia Casillas Zúñiga

“Pienso que la felicidad la consigue uno mismo, si tiene uno a Dios en primer lugar es uno feliz; la convivencia familiar y con los vecinos o amigos es lo primordial, tratar de estar unidos, de ver a las personas como a uno mismo. Además el respeto es primordial, pues ayuda a tener una convivencia sana y cordial, con esto se logra la felicidad”.

Gregorio Romero Chávez

“Para lograr la felicidad es necesario sonreír, estar contento siempre a pesar de los problemas; para mantener unida a la familia es necesario mantenerse en contacto con ellos, hablar sobre los problemas y pedir siempre un consejo”.

Amparo Contreras Solórzano


“La receta para mantener una familia feliz y unida es sobrellevar la vida sanamente; mantenerse siempre en contacto con la familia. Aunque se encuentren en diferentes lugares, siempre debemos procurarnos unos a otros”.

María Olivares Mejía


Aunque ya no está con nosotros, Doña María fue un tenaz agente de pastoral en su parroquia de san Pedro, Apóstol, integrante en varios equipos de pastoral en la primera vicaría y participante asidua en la comunidad de base de “El portalito”. Ella demostró que la experiencia adquirida en la vida, permite servir y amar al prójimo dando testimonio de esa entrega en todas sus acciones diarias. Fue pieza fundamental en el grupo de comidas que se reparten de manera gratuita en el albergue “El Buen Samaritano” a los familiares de los enfermos del Hospital Regional todos los viernes. Doña Mary fue una mujer creyente que habló con hechos y con su testimonio de vida. Su entrega y servicio al prójimo fue la herencia que nos dejó.

María Silva Barragán

“Uno siempre debe sobreponerse a los problemas y a las preocupaciones que se tiene, siempre vamos a tener problemas, lo importante es saber resolverlos y convivir con la familia; mantenerse activo es esencial para mantener la salud física y mental”.

Primera parte del reportaje

Publicación en Impreso

Número de Edición: 113
Autores: Ruth Barragán y Mónica Barragán.
Sección de Impreso: Remedios de mi Pueblo

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