Mes: enero 2019

Homilía para el 3er domingo ordinario 2019

Llevar la Buena Nueva a los pobres
La Escritura ha sido central en la vida del Pueblo de Dios. Los tres textos que acabamos de escuchar, y que nos preparan para recibir a Jesús en la Comunión este domingo, nos dan luz en relación a lo que debe ser nuestra actitud y nuestra respuesta a la Palabra del Señor. Cuando se proclama, generalmente se escucha con mucha atención y respeto, aunque no siempre se comprenda su mensaje a la primera. El pueblo estaba atento a Esdras cuando leía el libro de la ley; los asistentes a la sinagoga de Nazaret tenían los ojos fijos en Jesús mientras leía un texto de Isaías.

Homilía para el 2º domingo ordinario 2019

Devolver la alegría
Estamos reunidos como cada domingo para celebrar la Eucaristía y agradecer con ella la Resurrección de Jesús. Hoy nos encontramos en el Evangelio con una situación de angustia que Jesús transformó en alegría. El vino se había acabado en la fiesta de bodas, con lo que la fiesta estaba a punto de echarse a perder. La angustia se vino para los novios, porque ya no tenían qué ofrecerles a sus invitados para que la fiesta continuara. Quien se dio cuenta del problema fue María. Pensó en hacer algo y se lo comunicó a Jesús. La atención a las necesidades de los demás para ver qué hacer por ellos es fundamental en nuestra vida como Iglesia.

Homilía para la fiesta del Bautismo del Señor 2019

Bautismo y misión
Con la fiesta de hoy, la del Bautismo del Señor, se cierra el tiempo de Navidad. En estos días hemos estado celebrando el nacimiento del Hijo de Dios y su manifestación al mundo en un Niño pequeño, dos acontecimientos que nos revelan el misterio de Dios que quiere salvarnos. Desde la periferia y la fragilidad nos ofrece su vida para enriquecernos. Hoy nos fortalece con el Cuerpo y la Sangre de su Hijo, para que, como Él, nos mantengamos en la misión animados por su Espíritu.

Homilía para el domingo de Epifanía 2019

Buscar a Jesús
Este domingo celebramos la fiesta de la Epifanía o Manifestación de Dios a todos los pueblos de la tierra, que están llamados a reconocerlo y adorarlo. En los textos bíblicos hemos escuchado cómo todos los pueblos lo buscan y Él distribuye su gracia entre todos los habitantes de la tierra, lo que significa que la salvación no es exclusiva de un pueblo, ni de Israel, el antiguo pueblo de Dios, ni de la Iglesia en la actualidad. Dios quiere que todos los pueblos, independientemente de su cultura, religión, Continente, participen de la vida que nos promete y ofrece en su Hijo. Esto lo vivimos nosotros como Iglesia, domingo a domingo, en la Eucaristía, al comulgar sacramentalmente.

Homilía para la solemnidad de la Madre de Dios 2019

Escuchar a Dios

Este primer día del año celebramos a la Virgen María en su condición de Madre de Dios. Pablo y Lucas nos dan testimonio de este servicio, que ella inició en Nazaret y culminó en el Gólgota. Pablo habla del Hijo de Dios nacido de una mujer. Esta mujer es María. Lucas nos presenta a María junto con José, la noche del parto, cuando recibieron la visita de los pastores que iban a conocer al Niño. Con nuestra Eucaristía agradecemos a Dios la disponibilidad de la Virgen para acomodarse al proyecto que Él le planteó y su capacidad de asumir todas las consecuencias de ser la mamá del Hijo de Dios, hasta la cruz, aunque no siempre comprendiera lo que le sucedía.